Un grupo de rescatistas voluntarios que mantiene la búsqueda del cuerpo de la joven Allison Pamela Bonilla Vásquez, de 18 años, en un botadero clandestino en San Jerónimo de Cachí, en Paraíso de Cartago, hallaron varias prendas que serían de ella.
Xiomara Bonilla, tía de la víctima, no confirmó si una blusa, un zapato, entre otros artículos pertenecerían a su familiar.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) indicó, a través de la oficina de prensa, que los agentes de la sede regional de Cartago se desplazan al sitio para recoger los artículos y aplicarles los análisis correspondientes de laboratorio.
Cuando la Policía arrestó a Nelson Sánchez Ureña, único sospechoso de asesinar a la vecina de Ujarrás, obtuvo la información de que, en apariencia, él la había lanzado a ese sitio.
Por tal razón, en este lugar se ha centrado la búsqueda. De acuerdo con Rodrigo Araya, abogado de la familia de Allison, los oficiales llevaron allí al detenido, donde él mismo confesó que la lanzó a ese peñón.
En una reciente declaración de Francisco Herrera, defensor de Sánchez Ureña, mencionó que su cliente rechazará cualquier responsabilidad en el crimen y denunciará que fue objeto de torturas por parte de fiscales y agentes del OIJ para que aportara ese testimonio en el proceso.
La audiencia se programó para este lunes 28 de setiembre, en el Primer Circuito Judicial de San José, en el primer piso del edificio del OIJ.
Actualmente, el sospechoso descuenta seis meses de prisión preventiva. Allison desapareció la noche del 4 de marzo anterior, cuando caminaba hacia su casa.







