Aunque sin afirmarlo del todo, el ministro de Salud, Daniel Salas, prefiere casi que echarle la culpa a una prueba mal realizada a decir que el caso “atípico” que investigan sea una reinfección del COVID-19.
Se trata de una mujer joven, cuyo caso fue registrado como recuperado por el virus, pero volvió a presentar síntomas y resultó positivo en una nueva prueba.
El ministerio lo denomina “atípico”, ya que luego de dos pruebas seguidas con resultado negativo la paciente continuó con pérdida de olfato y gusto, síntomas que tuvo desde el inicio de la enfermedad, además le dio fiebre, por lo que le hicieron otro examen que dio positivo.
El protocolo establece que para dar de alta a una persona por el virus dos pruebas consecutivas con tan solo 24 horas de diferencia, deben arrojar un resultado negativo.
“Hay muchas posibilidades que no se deba a una infección de nuevo, sin embargo, eso está en investigación, porque puede haber justamente alguna condición en la misma muestra, en la toma de la muestra, en el procesamiento”, dijo Salas.
Recaban evidencia
El jerarca indicó que a la paciente se le efectuarán todos los exámenes e interrogatorios para reunir la mayor cantidad de evidencia posible para conocer más y determinar ante qué tipo de caso se están enfrentando y así darle la clasificación correcta.
“Es un caso que se ha prolongado por mucho tiempo y que después de que tuvo dos pruebas negativas sí pasó unas cuantas semanas para que otra vez se consigne como positivo, sin embargo a nivel mundial eso se ha estado documentando”, detalló.
“Se ha pensado más que es un asunto de capacidad de la prueba o la técnica de toma, pero es en realidad difícil pensar en que haya una persona que del todo ya el virus no esté presente y que poquito tiempo después vuelva a infectarse. Sabemos que los virus confieren protecciones o inmunidad que dura por varios meses, así se ha reportado con el coronavirus”, agregó.
Por eso, dijo que han sido cautelosos de no decir que se trata de una reinfección.
“La paciente está siendo estudiada a fondo para ver todas las características que están rodeando y los exámenes complementarios que pueden obtenerse y ver un poquito más sobre cómo se hizo la toma de las muestras y quiénes fueron las personas que participaron en toda esa cadena”, añadió.
Un estudio inmunológico sí permitiría trazar y entender el comportamiento del virus en la paciente. Salas informó que esos análisis no se realizan en todas las personas porque son costosos y difíciles.
Detalles
Salas detalló en la conferencia de prensa habitual, que la paciente había viajado a otro país y la primera muestra se la hicieron el 27 de marzo, la cual dio positivo.
El 9 de abril le tomaron otra muestra para ver su evolución, pero esta vez, el resultado fue negativo y 24 horas después, en otro examen, volvió a salir positivo.
De nuevo, el 14 de abril se le realizó un nuevo muestreo que resultó negativo y la siguiente prueba consecutiva también fue negativa.
El 21 y 22 de abril tuvo dos pruebas negativas, pero aún con los resultados que indicaban la ausencia del virus, nunca recuperó el sentido del gusto y del olfato, por lo que, sumado a la fiebre que se le presentó el 14 de mayo se le hizo otra prueba que dio positivo.
A nivel internacional se habla de posibles reinfecciones, pero no en periodos tan cortos.







