- El templo permanecerá cerrado hasta este sábado, cuando se celebrará una misa especial.
La Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, en Ipís de Goicoechea, fue profanada tras el ingreso de una mujer que causó disturbios, abrió el sagrario, se comió varias hostias consagradas y tiró otras al suelo.
La profanación ocurrió este jueves 8 de octubre del 2026, a eso de las 6 p. m., cuando el templo estaba por cerrar.

Según informó Radio Fides, la mujer llegó hasta el presbiterio, la zona donde se encuentra el altar, y comenzó a causar desorden.
Aunque intentaron controlar la situación, logró tomar la llave del sagrario, abrirlo y sacar el copón, recipiente donde se guardan las hostias consagradas.
Oficiales de la Fuerza Pública llegaron al lugar, controlaron la situación y se llevaron detenida a la mujer.
Cerrada
El sacerdote Ronald Fallas, cura párroco de Nuestra Señora de los Ángeles, informó de inmediato lo ocurrido al arzobispo de San José, monseñor José Rafael Quirós.
“Lamentamos muchísimo este acontecimiento, a la feligresía de la parroquia les dirijo mi saludo, mi bendición, esto ha impactado muchísimo al arzobispo, jamás nos habríamos imaginado una situación como esta”, expresó Fallas a Radio Fides.
El templo permanecerá cerrado hasta este sábado 10 de octubre, a las 6 p. m., cuando se celebrará una misa especial con el rito de reconciliación.

El arzobispo delegó en el padre Fallas la celebración de esa ceremonia.
Además, este viernes 9 de octubre, a las 6 p. m., todas las filiales de la parroquia se unirán en una jornada de adoración eucarística como acto de desagravio por lo sucedido.
¿Qué significa profanar las hostias?
Para la Iglesia Católica, las hostias consagradas representan el cuerpo de Cristo, por lo que deben tratarse con especial respeto.
El Catecismo de la Iglesia Católica, en su numeral 2120, considera sacrilegio profanar o tratar indignamente los sacramentos y los objetos consagrados a Dios.
Por su parte, el Código de Derecho Canónico contempla la excomunión automática para quien deseche, tome o conserve especies consagradas con un propósito sacrílego.
Esta sanción religiosa depende de las circunstancias y de las condiciones establecidas por el derecho de la Iglesia.
La absolución de este pecado para la persona que lo cometa está reservada a la Santa Sede.

La parroquia llamó a los fieles a participar en las actividades religiosas programadas tras el incidente.