La presidente de la República, Laura Fernández Delgado, salió con los tacos de frente ante la polémica por la fotografía de Pilar Cisneros con el chino naturalizado costarricense Guobin Tam Zhang, detenido por la Policía de Control de Drogas (PCD) y la DEA con fines de extradición a Estados Unidos.
La mandataria aseguró que no permitirá que se manche el nombre de Cisneros por una fotografía tomada durante la celebración electoral del 1.º de febrero del 2026 y lanzó un mensaje contundente sobre la lucha contra el crimen organizado.
“La DEA tiene que seguir trabajando en Costa Rica, y mientras yo sea presidente los voy a apoyar, y con todo, que caiga el que tenga que caer”, afirmó.
Fernández también arremetió contra diputados de Liberación Nacional, a quienes acusó de aprovechar la fotografía para atacar al gobierno.
“Vean ayer a diputados de Liberación Nacional como zopilotes cayendo sobre lo que creen que es carroña”, expresó.

La presidente defendió a Cisneros, a quien llamó “nuestra dama de hierro”, y aseguró que no permitirá que intenten ensuciar su nombre por una fotografía que, según explicó, le pidió un asistente a la celebración electoral.
Fernández sostuvo que en aquella actividad participaron al menos 5.500 personas, de acuerdo con estimaciones que le comunicaron.
La DEA seguirá con todo
La mandataria celebró el trabajo conjunto de la PCD y la DEA, y aseguró que los cuerpos policiales costarricenses continuarán colaborando con las autoridades estadounidenses para perseguir a las organizaciones criminales.
“Mientras yo sea presidente de la República, la DEA, el FBI y los cuerpos de policía del OIJ y del gobierno van a seguir persiguiendo a los criminales”, manifestó.
Fernández señaló que los sospechosos de narcotráfico y lavado de dinero pueden aparentar ser empresarios exitosos y desenvolverse con normalidad en supermercados, centros comerciales, escuelas y actividades sociales.
Puso como ejemplo a Tam Zhang, señalado por las autoridades estadounidenses y costarricenses por presuntos vínculos con el narcotráfico internacional y la legitimación de capitales.
La presidenta también afirmó que más de 200 oficiales de distintos cuerpos policiales están bajo investigación por presuntos vínculos con el narcotráfico.