El presidente de la República, Rodrigo Chaves, sorprendió a muchos la mañana de este miércoles 5 de junio cuando se presentó en la Asamblea Legislativa a entregar en persona el proyecto Ley Jaguar para impulsar el desarrollo de Costa Rica, el cual pretende que se apruebe por la vía del referéndum.
De acuerdo con la Constitución Política para que una iniciativa vaya a consulta popular requiere la aprobación de al menos 29 votos de los diputados o las firmas de aproximadamente 180.000 de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral.
El Presidente aseguro que espera que los legisladores apoyen la consulta, pero también anunció una solicitud al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) que autorice la recolecta de firmas.
“Aquí nadie les está diciendo (a los diputados) estén de acuerdo o no con esta ley. Lo que les estamos diciendo es: ustedes, como una de las dos opciones para que el pueblo pueda salir a votar, se le van a atravesar o no se le van a atravesar a esa expresión de la voluntad de quienes son nuestros jefes”, manifestó el presidente Chaves.
Algunos diputados ya se habían expresado en contra de la propuesta. “Usar el referendo como un mecanismo caprichoso y vengativo para ir contra los Poderes de la República y contra nuestra institucionalidad, es una vana pretensión que no encontrará terreno fértil en este Congreso”, dijo el liberacionista Rodrigo Arias.
“La única señal que yo tengo es de la diputada (Gloria) Navas diciendo que para hacer un referéndum había que pasar por encima de su cadáver, y del diputado Arias con declaraciones que pasarán a la historia como nefastas, que la Asamblea Legislativa no es territorio fértil para expresar la voluntad popular”, comentó Chaves.
La Ley Jaguar propone reformas a la Contraloría General de la República (CGR), Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica de Costa Rica (Japdeva) a la Ley de control interno y a la Ley de contratación, que desbloquearían proyectos como Ciudad Gobierno y la Marina y Terminal de Cruceros de Limón.
