En su discurso como la nueva presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, aseguró que “Costa Rica cambió para siempre, y enbuenahora”.
“Costa Rica abrió los ojos: uno, cuando apostó por el cambio, y el otro, cuando ratificó que quería seguir por esa senda, como quien se despierta de una pesadilla se levantó fuerte. Hoy somos un pueblo informado, exigente, un pueblo que ya no come cuento”, recalcó.
“Somos un pueblo que resolvió romper con un pasado que nos falló con estructuras que nos alejaron de la gente, pero hoy, juntos, deseamos recuperar la esperanza”, agregó.
En sus palabras no dejó títere con cabeza, tiró varios hachazos, prometió una mejor infraestructura, aseguró que quitará las pensiones de lujo, reiteró su plan de construir una tercera República revisando la institucionalidad, pero eso sí, respetando la división de poderes, y advirtió que recortará instituciones.
“Estamos a las puertas de construir un tercera República, una nueva Costa Rica que no le tiene miedo al cambio, una tercera República que moderniza sus instituciones sin destruir lo que funciona, que fortaleza la democracia”, expresó.
“Implica revisar nuestra institucionalidad, eso no significa atentar contra la división de poderes, nunca lo haría, pero a cada uno de nosotros le toca dar cuentas al pueblo de sus acciones, pero también sus omisiones y también implica algo fundamental: recuperar la confianza en la justicia”, dijo.
Seguridad, justicia y modernizaciónn
Ante ello, comentó con contundencia que no se puede normalizar el ver a las instituciones de esa área penetradas por el crimen y que el narco encuentre grietas en el sistema.
Recordó que pronto inaugurará la mega cárcel y uno de los centros de vigilancia policial más modernos del mundo.
“Pero eso no servirá de nada si los jueces siguen soltando a los delincuentes peligrosos. No servirá de nada si las leyes también los protegen con la cultura del pobrecito”, subrayó.
También, aseguró que está lista para modernizar el Estado. “No podemos continuar con335 instituciones públicas que perdieron el norte y se convirtieron en fines en sí mismas. Las que permanezcan darán servicio de calidad a los ciudadanos”.
En infraestructura dijo que concretará obras que “algunos frenaron por mezquindad” y que avanzará en proyectos como la ruta 1, la carretera San Carlos, la finalización de la ruta 32 y el tramo Limonal-Barranca.
Además, expresó que dará las batallas necesarias para construir Ciudad Gobierno, desarrollar la Marina de Limón y resolver el saqueo y la contaminación en Crucitas y eliminar las pensiones del lujo.
Dio su palabra en que impulsará jornadas más flexibles que generen empleo de calidad y que en el ámbito internacional Costa Rica seguirá siendo un país de paz y de respeto de los derechos humanos..
“A partir de hoy soy la presidente número 50 y seré la presidente de todos. Asumo este mandato con determinción, conocimiento y sensibilidad”, subrayó.







