- Información confidencial puso a los oficiales detrás del funcionario de apellido Mora. Al sospechoso lo llevaron al Ministerio Público.
La Policía Penitenciaria le venía siguiendo los pasos a un compañero de apellido Mora hasta que se ‘cayó de la moto’ y se fue en todas por meter camuflado un celular al Centro de Atención Institucional (CAI) Jorge Arturo Montero, conocido como La Reforma, en San Rafael de Alajuela.
Gracias a reportes confidenciales, las autoridades lograron decomisarle el teléfono. Este sospechoso trabaja en el sector de talleres industriales.
“Se hizo la intervención del funcionario y se le sorprendió al introducir el aparato al centro”, explicó el director de la Policía Penitenciaria, Pablo Bertozzi.

Con colilla para la Fiscalía
A Mora lo fletaron directo para el Ministerio Público y enfrentará una causa por el presunto delito de introducción de celular a una cárcel, así tipificado en el artículo 257 del Código Penal.
Dicha acción es castigada con una pena de entre dos y cuatro años de prisión.
Barren la corrupción
El caso ocurre mientras el Ministerio de Justicia y Paz viene endureciendo los controles para frenar el ingreso de artículos prohibidos a las cárceles.
El ministro, Gabriel Aguilar Vargas, sostiene que quien manche el uniforme con comportamientos deshonestos enfrentará las consecuencias con todo el peso de la ley.