- La Plaza de la Democracia fue apenas el comienzo. Dos días después del mitin, el frenteamplista y el liberacionista empezaron a coordinar la creación de los llamados “Comités Patrióticos por la Democracia” junto con sindicatos, universidades y organizaciones sociales, con la intención de extender esa articulación política a todo el país.
El plantón del jueves 6 de agosto del 2026, en la plaza de la Democracia de San José, fue el nacimiento de la nueva izquierda costarricense.
Si bien es cierto, había señales de esa articulación desde que el 1.˚ de mayo del 2026 los ‘Superamigos’ (Liberación Nacional, Frente Amplio, PAC y PUSC) formaron un solo bloque contra los 31 diputados de Pueblo Soberano faltaba algo que oficializara la yunta.
Y para eso era necesario una manifestación de fuerza, como la plaza pública en la que se congregaron sectores afines al comunismo, partidos como el Poder Judicial, figuras políticas de la talla de los expresidentes Miguel Ángel Rodríguez (que se quedo a unos pasos del exfiscal general Francisco Dall’Anese, el mismo que lo humilló y ordenó que lo bajaran esposado de un avión) y Luis Guillermo Solís.

En fin, la convocatoria de los partidarios funcionó y sirvió de prueba documental para el siguiente paso.
Apenas 48 horas después de aquella concentración, el excandidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles Barrantes, y el excandidato presidencial de Liberación Nacional, Álvaro Ramos Chaves, ya comenzaron a hacer yunta alrededor de una misma iniciativa: la creación de “Comités Patrióticos por la Democracia” en cada rincón de Costa Rica.
La propuesta la lanzó el propio Robles mediante un mensaje de WhatsApp dirigido a siete excandidatos presidenciales de distintas agrupaciones políticas.
“El momento es ahora“, escribió el frenteamplista al invitarlos a conformar un grupo para coordinar un llamado nacional junto con organizaciones sociales.
El mensaje fue enviado a Álvaro Ramos (PLN), Claudia Dobles (Coalición Agenda Ciudadana), Juan Carlos Hidalgo (PUSC), Claudio Alpízar (Partido Esperanza Nacional), Ana Virginia Calzada (Centro Democrático y Social), Boris Molina (Partido Unión Costarricense Democrática) y Walter Hernández (Justicia Social).
La respuesta comenzó a llegar casi de inmediato. Claudia Dobles confirmó públicamente que aceptaba participar. También lo hicieron Juan Carlos Hidalgo, Boris Molina y Walter Hernández.
Sin embargo, la respuesta que más llamó la atención fue la del liberacionista Álvaro Ramos, quien no solo aceptó la invitación, sino que propuso ampliar el proyecto incorporando productores, empresarios, cooperativistas, solidaristas, educadores y organizaciones comunales.
Con ello, la iniciativa dejó de ser exclusivamente frenteamplista para convertirse en una articulación política que empieza a reunir figuras provenientes de distintas corrientes opositoras.
Robles planteó que la Red Nacional de Sectores Sociales (Renases), una de las organizaciones que participó activamente en la convocatoria del plantón, sirva como espacio para legitimar e impulsar los llamados “Comités Patrióticos por la Democracia”.
Frente Amplio lleva la batuta y se come al PLN
Mientras esperaba las respuestas de los excandidatos presidenciales, Robles también lanzó un mensaje directo a quienes respaldan la iniciativa.
“Muévanse, háblense, pónganse de acuerdo. Armen Comités Patrióticos por la Democracia en cada rincón del país con la única bandera de Costa Rica. ¡No pierdan el tiempo!”.
Una consigna con historia
La convocatoria dejó, además, una coincidencia política difícil de pasar por alto.
Robles abrió su mensaje con la frase “El momento es ahora”, exactamente el mismo eslogan con el que Antonio Álvarez Desanti intentó llegar a la Presidencia de la República durante la campaña electoral del 2018.
Ocho años después, esa consigna reapareció, esta vez en boca de un dirigente del Frente Amplio que busca articular una estructura política de alcance nacional y que ya encontró eco en el excandidato presidencial de Liberación Nacional.






