El pulso se jugó… y se ganó en la cancha que realmente importa: la de los votos.
Con un contundente 18-12, Stewart Gómez, presidente de la Liga de Fútbol Playa y candidato impulsado por Osael Maroto, fue electo este martes 21 de abril del 2026 como nuevo miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol, en el puesto de director 1.
Ese resultado, no solo se definió una elección: se selló una derrota clara para Saprissa y su entorno mediático.
La Asamblea General Extraordinaria, realizada en el Arena BN del complejo de la Fedefútbol, reunió a los 30 delegados de las distintas ligas del país —Unafut, Liasce, Linafa, Uniffut, Lifutsal y Lifupla— en una votación que duró apenas 45 minutos, pero que venía cargada de semanas de presión, narrativa y pulso de poder.

Al final, los números hablaron:
- 18 votos para Gómez.
- 12 votos para Roberto Artavia, la carta fuerte del Saprissa.
Y ahí se cayó todo el discurso. Porque más allá de nombres, esta era una batalla abierta entre dos fuerzas: por un lado, Maroto y su estructura; por el otro, el bloque morado, empujado por la llamada Sapriprensa y con el respaldo evidente de plataformas vinculadas a canal 7, que hicieron lo suyo para inclinar la balanza. No alcanzó.
El resultado deja un mensaje directo: la silla en la Fedefútbol no se hereda ni se asigna por historia, ni por peso mediático, ni por tradición. Se gana con votos. Y esta vez, Saprissa se quedó corto.
Pero el golpe va más allá. Saprissa se queda sin representación en el Comité Ejecutivo
Un escenario impensable hace apenas semanas y que evidencia que el control del fútbol costarricense no pasa necesariamente por los micrófonos ni por las pantallas.
Maroto no solo ganó la votación. Ganó el pulso.
Y lo hizo en medio de una relación tensa con el entorno mediático que intentó marcar la agenda durante el proceso. La campaña, los cuestionamientos a Gómez, el enfoque en antecedentes ya saldados… nada de eso movió lo suficiente la aguja.
Los delegados decidieron otra cosa.
Con la presencia de observadores de FIFA y Concacaf, y bajo supervisión legal del propio Comité Ejecutivo, el proceso se desarrolló sin sobresaltos y con un resultado que ahora marca un nuevo equilibrio de fuerzas dentro de la Federación.
Gómez asumirá de inmediato y se mantendrá en el cargo hasta la finalización del periodo a mediados del próximo año.






