El OIJ dio otro golpe al narco este martes: cayó Michael Quesada Meléndez, alias Shaggy, el hombre que mandaba la venta de droga en León XIII. Lo agarraron junto a nueve compas, aunque la lista negra tenía 16 nombres.

El operativo incluyó 31 allanamientos y contó con la colaboración de la Fiscalía Adjunta de Delincuencia Organizada (FADO). Según las autoridades, el grupo criminal liderado por Shaggy estaba vinculado con robos agravados, tráfico de drogas y legitimación de capitales.
Shaggy fue detenido junto a otras nueve personas, aunque el objetivo eran 16 miembros de la organización. La banda ha sido relacionada con homicidios y con los llamados “tumbonazos”, es decir, robos de droga a otras estructuras criminales. De los 31 allanamientos, 13 se realizaron en León XIII, y el resto se desplegó en Puntarenas, Limón, Heredia, Cartago y otras zonas del área metropolitana.
El narco dominaba la venta en León XIII, pero intentaba extender sus dominios hacia Curridabat y Goicoechea. “Esta estructura está asentada en la León XIII, pero tiene ramificaciones en otras áreas del país, como Guararí en Heredia y Loto de Desamparados. El grupo tenía el control en esos lugares”, explicó Michael Soto, director del OIJ.
La guerra criminal de la banda de Shaggy se intensificó en 2022, cuando asesinaron —en hechos distintos— a un hijo y a un hermano suyo. La principal pugna era contra el grupo encabezado por alias Sobrino, y se les vincula con 22 asesinatos en total.
Soto advirtió que la desarticulación de la banda no implica su desaparición definitiva: Se dará una redistribución de roles y liderazgos, o sea, la guerra no acabará.