La única medida que valoran las autoridades para que la restricción vehicular sanitaria nocturna sea más rigurosa es la de subir las multas de ¢23.000 a ¢107.000.
Ni bajar placas, ni quitar carros se han tomado en cuenta para espantar a los choferes de las carreteras entre las 10 p. m. y las 5 a. m., de lunes a viernes, y de 8 p. m. a 5 a. m., de viernes a domingo.
Solo entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, la Policía pescó a 17 conductores montados en la carreta.
Ahora esos choferes enfrentan un proceso por conducción temeraria ante la fiscalía al ir manejando tapis.
Esto quiere decir que se enfiestaron en el inicio del fin de semana y en media lucha nacional contra el COVID-19, una señal de que la temerosa multa de ¢23.000 no les hace ni cosquillas; aunque ahora deberán asumir una torta más grande porque iban tamarindeados.
De acuerdo con el reporte del Ministerio de Seguridad Pública (MSP), las detenciones de los conductores borrachos se dieron en los siguientes lugares:
- Región Gran Área Metropolitana: 11 casos.
- Guanacaste: dos casos.
- Sarapiquí: un caso.
- Región occidente: tres casos.
Desde que inició, la noche del martes 24 de marzo, la restricción vehicular se han realizado 812 boletas:
- Del 24 de marzo al 25 de marzo: 159.
- Del 25 de marzo al 26 de marzo: 169.
- Del 26 de marzo al 27 de marzo: 218.
- Del 27 de marzo al 28 de marzo: 266.
El ministro de Salud, Daniel Salas, informó que trabajan en la presentación de un proyecto en la Asamblea Legislativa para que se modifique la Ley de Tránsito y se suba la multa.







