Una mujer que perdió a su bebito a los ocho meses de embarazo enfrentó un calvario en el hospital Max Peralta de Cartago, entre el 18 y 19 de mayo del 2022.
Además del dolor por la pérdida sufrida, la señora tuvo que lidiar con otras mamás y sus hijos recién nacidos.
Aunque la aislaron en una sala de ginecología-maternidad para evitarle más estrés y depresión, una enfermera, por “error” y “desconocimiento”, colocó un bebé en una cama en la que estaba la afectada para pesarlo, ya que la única pesa estaba en ese espacio.
Además, para ir al baño, la mamita en duelo tenía que pasar por donde había señoras con sus pequeños en brazos.
Debido a este infierno que enfrentó, la angustia que le provocó escuchar a los recién nacidos y que no haya privacidad para una madre de un bebé fallecido, la afectada interpuso un recurso de amparo ante la Sala Constitucional.
El 23 de diciembre del 2022, la Sala emitió la resolución y le ordenó a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en un plazo de seis meses, aplicar en todos los centros hospitalarios del país un protocolo para la atención de las mujeres en el posaborto.
“Trazar una política pública que normalice este asunto permitirá homogeneizar (equilibrar) la calidad de atención que se les brinda a estos pacientes y sus familias, con el fin de respetar los derechos humanos que los pacientes y sus familias merecen en un momento tan sensible como este”, indica la Sala.
En ese mismo periodo, ese hospital deberá habilitar un área para ubicar a las usuarias del servicio de Ginecología y Obstetricia que hayan visto que mueran sus neonatos durante su hospitalización y se elabore un protocolo de atención para ello.
En la sentencia, la Sala destaca que la atención integral y humanizada de la muerte y el duelo por muerte gestacional y neonatal es una pieza fundamental en el proceso de atención materno-perinatal.
La Caja informó que el hospital Max Peralta trabaja en habilitar un espacio exclusivo para esos casos, que estaría listo en unas cuatro semanas.
El sitio se ubicará en el salón de Ginecología, donde las mujeres que pierdan a su bebé permanecerán aisladas sin contacto visual y físico con otras madres y sus hijos.
Mientras ese espacio esté listo, las madres que tienen pérdidas gestacionales estarán en Ginecología, en el tercer piso, como hasta ahora lo han hecho.
El plan también incluye un equipo interdisciplinario de apoyo y la actualización de las guías y protocolos.







