La fatalidad estaba destinada a cruzársele al cuidacarros Alejandro Rivera Fernández, de 62 años.
Una cadena de hechos precedió a su trágico final, el domingo 25 de junio del 2023, pasadas las 7 p. m.
Antes de discutir con el chofer de bus de apellido Ramírez, quien conducía una unidad de la ruta Mozotal (Goicoechea) – San José, la víctima, al parecer, tuvo un altercado con otra familia.
Según denunció una mujer de apellido Barahona, Rivera le hizo vulgaridades a la sobrina, una adolescente, de 12 años, mientras viajaban en otro autobús y él se encontraba en la vía pública.
Esta joven conversó con ¡Qué Torta!. Nos explicó que ella y su pareja iban a encarar a Rivera por el supuesto acoso al que sometió a la chiquita.
Sin embargo, al hacerlo, Rivera se pegó un carrerón, de acuerdo con la descripción de Barahona, y se montó en el primer bus que pasó por la calle principal de Guadalupe, es decir, el de Mozotal.
Esto determinaría que, si bien al cuidacarros le faltaba plata para el pasaje, lo que habría originado el encontronazo con el chofer Ramírez, no pensaba tomar un bus en ese momento. Lo habría hecho de repente para evitar un enfrentamiento con los responsables de la menor.
Lo más sorprendente es que Barahona no se dio cuenta de todo lo que ocurrió luego con el cuidacarros hasta avanzada la noche.
Fue hasta el lunes 26 de junio del 2023, un día después del final trágico, al ver el video que circuló en redes sociales de la bronca entre Rivera y Ramírez, así como la placa del bus, que confirmó que se trataba de la misma persona.
Mal rato
Barahona nos detalló que ella, su pareja y su sobrina viajaban en un bus de la ruta de barrio Pilar, en los asientos de atrás.
La pareja iba junta y la menor en el asiento de adelante, del lado de la ventana.
Cuando el bus se detuvo en los semáforos del parque central de Guadalupe, justo donde está la parada, en Correos de Costa Rica, ella observó al cuidacarros haciéndole vulgaridades a la niña.
Según afirmó, le sacó la lengua e hizo como el ademán de chupar, también le tiró besos y simuló con las manos una acción de masturbación.
“Cuando yo abrí la ventana y le dije que qué le pasaba, que es una chiquita, le gritó que ‘qué ricas tetas’. A mi pareja y a mí nos dio más cólera y le pedimos al chofer que nos bajara del bus”, asegura.
Como ya el bus iba en movimiento tuvieron que esperar a la siguiente parada para bajarse. Salieron y, corriendo, se devolvieron a la parada de Correos de Costa Rica.
“Ya el señor no estaba ahí, empezamos a bajar sobre la misma acera a ver si lo veíamos y estaba frente al local de una ropa americana, creo que es, mi pareja empezó a decirle que qué le pasaba, que es una niña, y empezó a negarlo, que dizque lo estábamos confundiendo”, relató.
Su sobrina les reconfirmó que sí era él y es ahí cuando sacaron el teléfono para llamar a la Policía, pero justo en ese momento, el señor se montó en el primer bus que pasó, que era el de la ruta de Mozotal.
Ella y la pareja le gritaron al chofer para que se detuviera, pero el bus siguió con Rivera adentro.
“Mi pareja siguió gritándole cosas y el chofer se detuvo justamente en el semáforo (que está justo antes del parque de Guadalupe, sobre la calle principal), o sea, avanzó muy pocos metros, pensamos que el chofer, al escucharnos, no lo iba a llevar, entonces procedí nuevamente a marcar el 911 y el semáforo se puso en verde y el chofer se lo llevó”, recordó.
Tan solo unos 400 metros después ocurrió el trágico desenlace.
Queja
Barahona envió una queja a la empresa Autobuses Guadalupe LTDA, ese mismo domingo 25 de junio del 2023, a las 7:39 p. m., vía correo electrónico, denunciando al chofer porque, a pesar de los gritos que le pegaron para que no se llevara al cuidacarros, según comentó, siguió su camino.
¡Qué Torta! tiene copia de ese correo enviado a la Contraloría de Servicios de la empresa autobusera.
La mujer le contó a su hermana, la mamá de la menor, lo que sucedió y, a las horas, ella le envió la noticia de la muerte de Rivera y la discusión con el conductor y se preguntaron si se trataría de la misma persona.
“Envié el correo a las 7:39 p. m., mi hermana me envió la noticia a las 10:17 p. m. y fue cuando la leí y por la descripción (ebrio y con el paraguas) le dije (a la hermana) que podía ser él y el video lo vi hasta el día siguiente, a las 9:10 a. m., que me lo envió mi hermana y fue cuando lo confirmé”, aseveró.
La bronca entre el chofer y el cuidacarros ocurrió pasadas las 7 p. m. del domingo 25 de junio del 2023, en la calle principal de Guadalupe, Goicoechea, en la parada frente al Outlet City.
Las versiones apuntaban que el conductor habría empujado a Rivera, quien pegó la cabeza contra el filo del caño, lo que le provocó la muerte.
Pero las primeras investigaciones revelaron que Rivera se resbaló al bajarse cuando discutía porque le faltaba la plata del pasaje.
Caso
El chofer, quien trabaja en la empresa de buses desde el 2018, quedó libre y sin medidas cautelares, según lo dispuso la Fiscalía Adjunta del Segundo Circuito Judicial de San José (Montelimar, Calle Blancos).
A él se le investiga por el delito de homicidio simple por la muerte del pasajero.
Los hechos se encuentran bajo el expediente 23-000932-0053-PE.
Respecto a Rivera, ¡Qué Torta! dio a conocer en exclusiva que, de acuerdo con informes oficiales, la Policía lo tenía plenamente identificado por decomisos de dosis pequeñas de droga (crack) y cuchillos por supuestas peleas con otros cuidacarros.
Este medio también supo de fuentes absolutamente confiables que Rivera contaba con un amplio expediente delictivo que data de la década de los 70 y en el que figuran presuntos delitos como tentativa de homicidio, homicidio, hurtos y robos.