El Ministerio de Seguridad Pública está haciendo limpia, pues se voló sin responsabilidad patronal a cinco oficiales de la Fuerza Pública por presuntos actos de corrupción.
A cuatro de los policías los despidieron porque, en febrero, habrían ingresado de manera ilegal a una casa y robado un arma de fuego. Ellos laboraban en Santa Cruz, Guanacaste.
El quinto caso corresponde a una policía de Coto Brus, Puntarenas, a quien echaron porque habría dado información por teléfono a un supuesto narcotraficante.
Según informó la institución, a los cinco los despidieron sin responsabilidad patronal, luego de que el Consejo de Personal del Ministerio de Seguridad Pública tramitara dos expedientes disciplinarios relacionados con los casos.
Además, los cinco oficiales se encontraban suspendidos del ejercicio de sus cargos por medidas cautelares dictadas dentro de los procesos judiciales que se mantienen en investigación.
Estos despidos son parte de la política de “cero tolerancia a la corrupción” del Ministerio de Seguridad Pública, que seguirá con mano dura.






