Miguel “Piojo” Herrera, técnico de la Selección Nacional, tuvo una noche para el olvido. Perdió el partido contra Haití y los periodistas cuestionaron su paupérrima actuación en la eliminatoria pero además, fie a su costumbre, se salió de sus casillas.

El técnico se enojó con el cuestionamiento del periodista Anthony Porras de Columbia y con Diego Obando de Multimedios, quienes precisamente, fueron quienes más cuestionaron su rendimiento y le sugirieron que se tenía que ir.
Ambos periodistas recogen el sentimiento de la afición, quienes ya perdieron toda la confianza en el entrenador y la Selección Nacional. Solo un milagro llevaría a la Tricolor al Mundial.
Herrera asumió la responsabilidad total de la derrota de ayer. Le dijo a Porras que la pregunta de que si se va a ir ya se la había hecho y que se la debe formular a Osael Maroto, presidente de la Federación Costarricense de Fútbol.
A Diego Obando, lo fue a buscar al término de la conferencia y Adriana Durán, periodista de la Fedefutbol, tuvo que intervenir para que el asunto no pasara a más. Fueron momentos de tensión.
Después de eso, Herrera conversó con algunos periodistas, con otro tono.
Costa Rica quedó en una posición comprometida en la eliminatoria. Debe ganarle a Honduras en el cierre de la eliminatoria y que Nicaragua empate con Haití de visitante para clasificar.
El Piojo mostró los dientes ante la adversidad y la relación prensa – afición vs selección es cada vez más tensa.







