Una máquina de consumo de oxigeno que monitorea el corazón del exjugador de la Liga Luis Miguel Valle Juárez hace posible que pueda recuperarse del daño que le causó un infarto a sus 33 años.
Es parte de una terapia que recibe en el Centro de Rehabilitación Cardiopulmonar del hospital San Juan de Dios desde que sufrió el evento, el 19 de agosto del 2022.
“Estaba jugando un partido entre amigos, tranquilo, cuando de pronto sentí un dolor en el pecho, como apretado y las manos adormecidas. Jamás lo asocié con un infarto, pensé que era una mala condición física porque siempre había sido futbolista y tres, cuatro meses atrás me había retirado.
“El dolor persistió en la noche, al día siguiente. Me pareció algo raro, me revisé días después. Un electrocardiograma salió alterado y luego unos exámenes de sangre”, recordó Valle aquel pasaje dramático.
La magia de la tecnología permite a los especialistas de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ‘recetarle’ el ejercicio preciso para que se cuide y se mantenga sano.

“Realizar estos procedimientos dentro del hospital San Juan de Dios, con dos equipos funcionando de manera simultánea, permite brindarle al paciente los mejores controles para su salud y la rehabilitación necesaria para las patologías según se requiera, esto de acuerdo con las guías europeas y americanas donde la ergoespirometría (máquina de consumo de oxigeno) se destaca como el estándar de oro para la evaluación cardiopulmonar de una gran cantidad de pacientes”, comentó el doctor Maximiliano Moreira Accame, especialista en emergencias médicas y cardiología deportiva.
Cuando el exmanudo sufrió el infarto le realizaron un cateterismo en una de las arterias principales que conecta con el corazón y le pusieron dos “stends”.
“Llevo poco más de un mes (en rehabilitación), siento una evolución. Estoy muy satisfecho, hay buenos profesionales y un buen equipo”, reflexionó.
El exfutbolista sabe que este tipo de terapias lo acompañarán hasta el resto de la vida.







