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Mamá que vivió pesadilla con su bebita prematura demandará al hospital La Anexión por negligencia

Con la voz entrecortada por momentos, pero enérgica en otros y con la convicción de llegar hasta las últimas consecuencias, Angie Herrera Guzmán, mamá de la bebita prematura que recibió un pésimo trato en el hospital La Anexión de Nicoya, demandará al centro médico.

Herrera, de 35 años, aseguró que los pegará al techo no por plata, sino para evitar que más mamitas tengan que atravesar la pesadilla que ella vivió, cuando por alrededor de 18 horas a su bebé, de 27 semanas de nacida, no le brindaron ningún tipo de atención, según contó.  

La menorcita, quien es literalmente un milagro, por lo que le pusieron Isabella del Milagro Gutiérrez Herrera, permanece en la unidad de cuidados intensivos neonatales del hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, donde recibe todo tipo de cuidados, los mismos que, al parecer, le faltaron en el hospital de Nicoya.

“Mi bebé se encuentra estable, aunque la condición de ella todavía es riesgosa, pero tengo fe en Dios y la Virgen de que va a salir adelante”, comentó Angie la tarde de este miércoles 10 de enero del 2024, durante una conferencia de prensa que ofreció y en la que confesó sentirse bastante afectada por lo ocurrido. 

Isabella es la primera bebita de Angie y su esposo, Yoger Gutiérrez Gómez, vecinos de Santa Cruz, Guanacaste, y es aún más especial porque la señora no podía tener hijos, pero “Dios decidió mandármela”, por lo que la esperaban con ansias.

Además de la demanda que interpondrán la mamá, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu) presentaron una denuncia penal en la que solicitan el secuestro inmediato del expediente médico de la madre y de Isabella, se entreviste a la mamá y testigos y se realicen los exámenes físicos forenses necesarios que permitan determinar las afectaciones de ambas ante la supuesta negligencia.

“Lo sucedido es atroz e inaceptable”, dijo Marta Eugenia Esquivel Rodríguez, presidenta ejecutiva de la CCSS.

Drama

Isabella nació el lunes 8 de enero del 2024 a las 6:18 p. m., y a eso de las 6:30 p. m., se la entregaron a Angie y de acuerdo con su relato, lo primero que le dijo la doctora, de apellido Zumbado, fue que disfrutara a la bebé porque como sus pulmoncitos no se habían desarrollado bien iba a fallecer y que, apenas muriera, les avisara para hacer el acta de defunción.

Allí comenzó el drama. No le brindaron ninguna atención, ante la solicitud de la mamá de una incubadora, supuestamente le dijeron que no había, aunque sí disponen de ese equipo especializado, ni siquiera le pusieron oxígeno y por más que suplicó que la trasladaran de hospital hicieron caso omiso.

“Eran las 6 a. m. y mi bebé estaba con vida. Le dije a la doctora que por favor me refiriera al hospital México, al de Niños, a cualquier hospital, me dijeron que hay un protocolo que hay que respetar y que como tenía menos de 27 semanas de nacida y que el peso de ella era de 73 gramos no la podían sacar, la tenían que dejar que mi hija muriera ahí”, reclamó.

Desesperada, Angie subió un desgarrador video el martes 9 de enero, a eso de las 8:30 a. m. en sus redes sociales, con Isabella en brazos, el cual se viralizó y luego de una hora, aproximadamente, se acercaron a ella dos pediatras y una psicóloga para insistirle en que no podían sacar a la bebé.

Para ese momento ya habían pasado cerca de 18 horas y la menorcita seguía sin recibir ningún cuidado, lo que ella hizo fue ser mamá canguro, detalló la angustiada madre.

Como si no fuera suficiente el horror, Herrera comentó que la doctora le decía que si quería podía inyectar a la bebé para que se durmiera tranquilita, a lo que ella se opuso rotundamente. “Prácticamente lo que quería era sedarme a la bebé para que ella se muriera más rápido”, recordó con tristeza.

A las 12 p. m. del martes, pusieron a la bebé en una incubadora y luego en una ambulancia de la Caja la trasladaron al hospital Monseñor Sanabria, donde por suerte, el trato ha sido completamente diferente y la menor ha sido abordada por una serie de especialistas con conocimiento y carisma.

“Siento alegría de ver a mi bebé con todos los cuidados que ella tiene ahora, pero se siente nostalgia por verla en ese estado, porque ningún padre quisiera ver a su hijo como está mi princesa”, afirmó.

“Lo que más tengo en esta vida es fe en Dios y si Dios me la envió fue por algo. Si tenía tantas horas de estar luchando es porque Dios tiene un propósito para la vida de uno”, agregó.

Les pidió a las mamás que pasen por una situación similar no quedarse calladas y luchar hasta lo último, mientras que a los trabajadores de la Caja y quienes estudien Medicina les pidió vocación y amor.

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