Al contrario de lo que muchos creen que la interrupción del suministro de agua en los hogares terminaría con la llegada de la época lluviosa, el asunto no es tan así.
El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AYA) explicó que podrían presentarse ciertos problemas en las tomas donde se extrae el líquido que se trata en las plantas para potabilizarla.
Esto se debe a que las tormentas eléctricas afectan los equipos de bombeo, dejan de operar y los ríos arrastran sedimentos, hojas y ramas que obstruyen las fuentes de agua.
Roy González, ingeniero de Control y Operación del acueducto del Área Metropolitana, comentó: “La gente puede pensar que con las lluvias se disminuyen los faltantes de agua; sin embargo, con los primeros aguaceros, que son muy fuertes y cortos, hay fallas y salidas de operación de las plantas potabilizadoras por problemas en las tomas de agua y cortes del fluido eléctrico en los bombeos”.
El experto detalló que las tomas están en zonas montañosas, que se verían afectadas por deslizamientos y caída de árboles. Cuando esto sucede, el servicio de agua se interrumpe de forma repentina y puede estar así por un periodo largo, en tanto los equipos de reparación y mantenimiento del AYA reconstruyen la infraestructura dañada.
“Se necesitan al menos de dos a tres semanas de lluvia para que los acueductos se normalicen y los desabastecimientos de agua que actualmente se presentan en la capital desaparezcan”, advirtió la institución.
AYA les recomienda a los usuarios consultar el estado del servicio de agua de su comunidad al 800-7376738, la app Servicios AyA o el WhatsApp 8376-5103, entre otros.







