- Publicidad -
Ad imageAd image
- Publicidad -
Ad imageAd image
- Publicidad -
Ad imageAd image

Laura Fernández se despega: último estudio del CIEP-UCR le da un 44% y queda a un paso de ganar en primera ronda

El más reciente estudio del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica, divulgado por el Semanario Universidad tras el debate presidencial de Repretel canal 6, la noche de este martes 27 de enero del 2026, confirma un giro decisivo en la campaña electoral: Laura Fernández consolida una ventaja amplia y sostenida que la coloca en la antesala real de un triunfo en primera ronda.

Según la encuesta, levantada entre el 20 y el 26 de enero, Fernández alcanza un 44% de intención de voto, cuatro puntos más que en la medición inmediatamente anterior del propio CIEP, cuando registraba un 40%. 

El dato no es menor: se trata del crecimiento más significativo observado en la recta final de la campaña y ocurre, además, mientras la indecisión cae al 26%, su nivel más bajo de todo el proceso electoral.

La ventaja de Fernández sobre el segundo lugar es del 35%, según el CIEP.

La encuesta se realizó mediante llamadas a teléfonos celulares a 1.501 personas mayores de 18 años, con un margen de error de ±2,5 puntos porcentuales, y constituye el último retrato estadístico completo antes de las elecciones del 1.° de febrero, salvo un eventual balotaje que hoy luce poco probable.

Una tendencia clara

El resultado del CIEP no aparece en el vacío. Por el contrario, confirma y profundiza una tendencia que ya habían anticipado otros estudios recientes, particularmente el de la Universidad Nacional (UNA) publicado el 22 de enero, donde Laura Fernández ya rozaba el umbral de la primera ronda con cerca del 40% entre personas decididas a votar.

En menos de un mes, la candidata del Partido Pueblo Soberano (PPSO) pasó de liderar con holgura a despegarse definitivamente del resto del pelotón, ampliando la brecha con sus contendientes directos mientras absorbe una parte significativa del electorado que abandona la indecisión.

El contraste es contundente: ninguna de las otras candidaturas supera el 10%. Álvaro Ramos (PLN) se ubica en 9%, seguido muy de cerca por Claudia Dobles (CAC) con 8,6%, mientras Ariel Robles (FA) alcanza 3,8% y José Aguilar Berrocal (Avanza) 2,8%. El resto de candidaturas permanece por debajo del margen de error.

El reacomodo del tablero electoral también deja dos señales claras en la recta final de la campaña. Fabricio Alvarado (Nueva República), quien en otros procesos fue protagonista y factor de polarización, prácticamente se desinfló y desapareció del radar electoral, al caer hasta un 1,5%, muy por debajo del margen de error del estudio. 

En contraste, Juan Carlos Hidalgo (PUSC) asoma tímidamente con un 2,5%, suficiente para ingresar apenas al grupo de candidaturas visibles, pero sin alterar el dominio que ejerce el oficialismo ni la concentración del voto en torno a Laura Fernández.

La matemática de la primera ronda

El propio CIEP señala que el 69% del electorado afirma que votará con seguridad, una cifra que, aunque optimista frente a la abstención histórica del país, sirve como base para el análisis. 

Dentro de ese universo, uno de cada cuatro votantes aún se declara indeciso, pero el margen para una redistribución capaz de revertir la ventaja de Fernández es cada vez más estrecho.

En términos prácticos, para impedir una victoria en primera ronda, la oposición necesitaría captar casi la totalidad de ese 26% de indecisos, un escenario estadísticamente improbable en un contexto donde:

  • La tendencia muestra concentración del voto y no dispersión.
  • La campaña entra en su fase de cierre.
  • Una parte relevante de los indecisos podría optar por la abstención.

Además, el CIEP advierte que, considerando el margen de error, Fernández podría ubicarse tan alto como en 47%, o incluso en su escenario más bajo, en torno al 41%, manteniéndose siempre dentro del rango competitivo para ganar sin segunda ronda.

Arrastre oficialista y emociones electorales

El estudio también registra que la aprobación del gobierno de Rodrigo Chaves se mantiene en 59%, un respaldo que continúa alimentando el arrastre del oficialismo. 

No es casualidad que el perfil de las personas que apoyan a Fernández concentre emociones positivas como entusiasmo y esperanza, particularmente entre hombres y personas mayores de 35 años, así como en provincias como Puntarenas.

Por el contrario, el respaldo a sus principales adversarios se asocia con mayor frecuencia a sentimientos de angustia, tristeza o preocupación, una diferencia emocional que suele pesar en los cierres de campaña.

Un cierre que se acelera

El último CIEP antes del 1.° de febrero deja un mensaje claro: la elección no se está definiendo por fragmentación, sino por concentración

Laura Fernández no solo lidera, sino que crece cuando el reloj electoral se agota, reduce la indecisión y mantiene una ventaja que, a esta altura, resulta difícil de erosionar.

Salvo un cambio abrupto en los próximos días, el escenario de una primera ronda comienza a dejar de ser una hipótesis y pasa a ser una posibilidad concreta.

Ad image

Compartir: