Laura Fernández, presidenta electa de Costa Rica, este domingo 1 de febrero, le echó miel a la diputada oficialista Pilar Cisneros, en su discurso de la victoria.

Fernández expresó que con la llegada suya, Costa Rica entrará en una nueva era, llamada la tercera república, donde los partidos opositores deberán cambiar su forma de actuar.
“Me atrevo a vaticinar que uno de los cambios más significativos y característicos de la tercera república será lo relativo a la forma de actuar de la oposición al gobierno y de los partidos políticos en general”.
“En una democracia sana, las fuerzas opositoras deben ser vigilantes y fiscalizadoras, pero también tienen que ser propositivas y sobre todo coherentes y leales con los intereses de la ciudadanía”, dijo. Justo en ese momento se acordó de la diputada: “Piiilar, Piiilar”, dijo, mientras los asistentes le seguían el coro.
Fernández se propone a presidir un gobierno de concordia, firme, de derecho.

“A los diputados del mi gobierno, a todos los nuevos miembros de lo que será una fructífera bancada parlamentaria, les pido patriotismo, trabajo duro, valentía, lealtad al pueblo de Costa Rica y disciplina”, expresó Laura como parte de su discurso.
No obstante, pese al llamado a trabajar con lealtad por Costa Rica también le tiró a los partidos “de siempre”. “El pueblo de Costa Rica olió la trampa y por eso aquí están los resultados. Pero a los pocos o muchos que pudieron haber caído presos de voces del odio y mentiras que vaticinaron calamidades, les repito una vez más y para que vayan a dormir tranquilos, la presidenta electa, es una demócrata convencida”.
Minutos antes, Laura Fernández, había recibido una llamada del presidente Rodrigo Chaves, quien le expresó su satisfacción por su triunfo y de quien espera una gran labor al frente del poder ejecutivo.






