La expresidente de la República, Laura Chinchilla, publicó un video en redes sociales en el cual llama a defender la democracia con el voto contra el continuismo y acusa al oficialismo de querer acumular poder como se hizo en países como Venezuela. Sin embargo, esta crítica solo demuestra la falta de memoria o de vergüenza, pues gobiernos como el suyo mantuvieron buenas relaciones con dictaduras como la cubana y la venezolana.
El mensaje dice “antes las democracias se terminaban con revoluciones… ahora se matan desde adentro”, luego recordó el caso venezolano en el que Hugo Chávez fue electo democráticamente en 1999, pero usó su mayoría en el Congreso para acumular poder, perseguir a opositores y finalmente instaurar una dictadura.
En el video se advierte “esto sucede cuando un gobierno quiere tener más poder. Laura Fernández y la gente que la controla pretenden más poder”, para luego decir que ningún gobierno antes del actual atentó contra la democracia e invitar a la ciudadanía a ejercer su voto, pero no por el continuismo a fin de proteger la libertad de expresión.
El discurso de Chinchilla se cae cuando se repasa la historia: el gobierno liberacionista de Óscar Arias restableció relaciones con la Cuba castrista en 2009 y Laura Chinchilla continuó con esta política en su administración e incluso en 2010 se reunió con los entonces mandatarios de Cuba y Venezuela, Raúl Castro y Hugo Chávez, en el marco de la creación de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC).







