Un globito de zurda de Keysher Fuller que bañó al arquero japonés, Shuichi Gonda, le dio la victoria a la Sele, que se lava la cara en el Mundial de Catar 2022 y nos tapa la boca después del papelón del 7-0 contra España.
Conste que el triunfo se da en medio de un partido aburrido, malo y no nos hace ni los mejores, ni los campeones del mundo.
Eso sí, hay que reconocer que anímicamente la recuperación de los futbolistas es de admirar.
Sin embargo, también queda la duda si los nipones llegaron extremadamente confiados al partido, tomando como punto de referencia la revolcada que nos pegaron los ibéricos.
La Sele mejoró sin generar mayor peligro en la ofensiva.
En la primera parte, la posesión del combinado patrio se centró en la defensa, donde la norma fue el toqueteo entre los centrales hacia alguno de los laterales y luego el pelotazo automático a ver que se pescaba arriba.
El mejor y más activo de la Tricolor fue Joel Campbell, quien buscó la pelota en el medio campo para intentar crear alguna jugada que abriera el marco nipón, sin embargo los esfuerzos terminaron en nada.
Un detalle evidente es que a la Selección le falta un creador y que el rendimiento de Yeltsin Tejeda y Celso Borges es sumamente limitado.
Apenas los apretaban un poco la pasaban mal y perdían la pelota. Esto se vio con mayor claridad en la segunda parte.
Antes del inicio de la segunda parte, el técnico japonés, Hajime Moriyasu, movió el banquillo e hizo dos cambios. Incluyó a Ito y a Asano, quien le resolvió la mejenga contra Alemania (2-1) al clavarle un misil a Manuel Neuer.
Las sustituciones le cambiaron la cara a los asiáticos, que presionaron más arriba, y al 46’ cosecharon los primeros frutos con un disparo de Morita que tapó Keylor Navas a una mano.
Conforme avanzó el partido, Japón se adueñó de las acciones, tuvo un par de tiros libres en el semicírculo del área, producto de faltas tontas de la defensa tica, que desaprovechó.
En una de esas acciones, Francisco Calvo se ganó la amarilla, al 70’, y se perderá el juego ante Alemania por acumulación de tarjetas.
La defensa japonesa se vio muy mal en el gol de la Sele, regaló la pelota y Fuller aprovechó para embocarla.
Keylor se vio muy seguro en el fondo y fue determinante en un par de jugadas más.
Ahora solo queda matarse ante Alemania a ver si se avanza a octavos de final.
