La luna mostró su cara más hermosa a la tripulación de la misión Artemis II de la Nasa, que lograron unas capturas y compartieron con el mundo entero. El resultado: una fotografía espectacular, como nunca se ha visto del satélite de la Tierra.
La nueva fotografía publicada por la NASA muestra la cara visible de la Luna a la derecha (la que vemos desde la Tierra, identificable por sus manchas oscuras) y su cara oculta a la izquierda. La tripulación de Artemis II es la primera en observar la cara oculta con ojos humanos.

Los cuatro astronautas—Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— a bordo de la nave Orion están protagonizando el viaje tripulado más lejano desde 1970, después de un despegue exitoso desde el Centro Espacial Kennedy el 1 de abril.
Aunque Artemis II no incluye un alunizaje, su objetivo es mucho más ambicioso de lo que parece: poner a prueba todos los sistemas que permitirán regresar a la superficie lunar en los próximos años. Desde el lanzamiento, ha cumplido con precisión cada una de sus etapas, hasta el punto de que los controladores han cancelado varias maniobras de corrección de trayectoria al comprobar que la nave seguía el rumbo previsto con exactitud.
Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA entraron en la esfera gravitacional de influencia de la luna, este lunes temprano mientras navegaban por un camino que pronto los llevará sobre el lado lejano lunar sombreado para convertirse en los humanos que más vuelan en la historia.
Ahora, la misión entra en su fase más crítica: el sobrevuelo lunar. Durante las próximas horas, Orion se acercará a la superficie de la Luna, pasará por su cara oculta —lo que provocará un apagón de comunicaciones de unos 40 minutos— y alcanzará su punto más cercano en una maniobra que no podrá seguirse en directo desde la Tierra. Será entonces cuando Artemis II ponga a prueba, en condiciones reales, todo lo aprendido desde el programa Apolo y siente las bases de las futuras misiones que sí llevarán astronautas de vuelta al suelo lunar.







