El aumento en el precio del huevo golpea a las familias costarricenses porque es uno de los alimentos que más se consume en los hogares.
La Cámara Nacional de Avicultores (Canavi) calculó que cada cada tico se manda, en promedio, 225 huevos al año. El Consejo Nacional de Producción (CNP) informó que solo en la primera semana de enero el precio de los huevos creció un 10,3%.
Esta situación se observa con sus diferencias en todo el mundo. Para el caso de Costa Rica, el principal problema es el aumento en el costo de producción en las granjas.
William Cardoza, director ejecutivo de Canavi, explicó que todo se debe al subonazo en el precio del maíz y la soja con los que se alimentan los pollos en las granjas, así como el elevado costo de los combustibles (comportamiento que ha ido disminuyendo en las últimas semanas).
Impacta el mercado internacional
El 24 de febrero del 2022, Rusia atacó a su vecino Ucrania. Con el objetivo de que el gobierno de Vladimir Putin no consiga dinero para financiar la guerra, Estados Unidos y la Unión Europea impusieron sanciones a este país, que limitaron su comercio con el resto del mundo.
La Comisión Económica para América Latina (Cepal) expuso que Rusia es el mayor exportador de fertilizantes nitrogenados con los que se produce el alimento para aves. De acuerdo con la Cepal, Costa Rica importa entre el 20% y el 30% de sus fertilizantes desde Rusia.
Datos de esa organización muestran que el país también gasta en el exterior $187 millones en maíz, principalmente de Estados Unidos. Según el Centro de Investigación en Economía Agrícola y Desarrollo Agroempresarial (Cieda), el 99% de dicho grano que se consume llega de afuera.
El precio de los combustibles sumó otro factor para el alza de precios, porque en el 2022 el litro de diésel superó los ₡1.000. Gracias a estos factores, un cartón con 30 unidades puede costar más de ₡5.000.
Por si fuera poco, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) detectó un gran brote de gripe aviar H5N1 en los Estados Unidos y Canadá, pero el 24 de enero del 2023, el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) dio a conocer que la enfermedad ya está en Costa Rica.
Cabe aclarar que de momento no hay casos en las granjas de producción, de modo que los productores aseguran que no existe riesgo en consumir huevos y llaman a la calma.







