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José María Villalta, diputado de ‘lujo’, se ha echado más de ¢330 millones en el Congreso y espera redondearse ¢192 millones más

El líder por excelencia del Frente Amplio (FA), José María Villalta, regresará por tercera vez a ocupar una curul en la Asamblea Legislativa para el nuevo periodo (2026-2030), que inicia el 1.° de mayo del 2026.

Ello significa que engordará la billetera (más de lo que la tiene) con una sabrosera de salario y en un puesto deseado por muchos en la administración pública, en Costa Rica.

Villalta es el líder del ‘kínder’ que llevó al Congreso en el periodo 2022-2026.

El ‘maestro’ del excandidato presidencial Ariel Robles suma bastante recorrido en el primer Poder de la República. Representó a la izquierda en los periodos del 2010-2014 y 2018-2022.

Precisamente, si se juntan esas dos legislaturas y, de acuerdo con los datos oficiales que facilitó la Asamblea Legislativa ante consultas de ¡Qué Torta!, Villalta se redondeó ¢330.520.757,37. Son más de ¢330 meloncitos.

Vamos más allá. Si hacemos una proyección de lo que podría devengar el próximo jefe de la bancada frenteamplista sin faltar a una sola sesión en los próximos cuatro años habría que sumar aproximadamente ¢192 millones, tomando en cuenta que el ingreso mensual de un diputado en el país es de ¢4.000.715. Nada mal, ¿verdad?

Hay que ser aún más finos, porque solo estamos sumando los salarios que Villalta percibió como diputado. Él también percibió ingresos, cuando fue asesor legislativo del exdiputado ya fallecido José Merino del Río (2006-2010).

Para que usted dimensione la cifra: el salario mínimo en Costa Rica para un peón o misceláneo es de ¢373.092,30. Esto significa que un trabajador humilde tendría que bretear 886 meses (casi 74 años) para ganar lo que Villalta ya se echó al bolsillo. Es decir, ¡una vida laboral y media!

Ojo, en un mes se podría pagar el sueldo de 885 personas con lo que Villalta se ha echado al buche en la Asamblea Legislativa.

Este medio llamó a Villalta al celular, pero al cierre de esta nota no contestó las llamadas.

El Frente Amplio es de los partidos que se autoetiquetan como austeros y que luchan por el pueblo, no obstante, el regreso a la curul de una de las figuras más emblemáticas del partido puede ser percibida como una vida financiada por el Estado, más que la lucha social por la que tanto dicen dar la cara.

En tiempos donde se habla de austeridad y sacrificio, Villalta demuestra que al menos en la Asamblea, la lucha por el pueblo también puede ser una lucha muy bien remunerada.

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