El hospital Calderón Guardia estrena tres chuzos de ultrasonidos que tienen Inteligencia Artificial (IA), imágenes de alta resolución y tecnología para detectar y analizar lesiones con mayor precisión.
Estos nuevos equipos de última generación beneficiarán a los 950 pacientes que atiende por mes el servicio de Radiología e Imágenes Médicas de ese centro médico en jornada ordinaria.

Los tres ultrasonidos forman parte de la renovación de los siete que tiene el hospital, gracias a un convenio marco de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Cada uno está valorado en $67.000, según explicó el doctor Allan Valverde Sánchez, jefe del servicio de Radiología.
“Estos equipos ofrecen mejoras significativas para diagnosticar enfermedades relacionadas con órganos como las mamas, la tiroides y el hígado”, explicó el especialista.
Gran apoyo
Una de las principales novedades está en la incorporación de inteligencia artificial como herramienta de apoyo para el especialista.
Cuando se analiza una lesión, el sistema cuenta con un asistente que le indica al médico cómo la está interpretando y si presenta características ligeramente o altamente sospechosas.
En el caso de las lesiones mamarias, la tecnología también permite rastrearlas en tiempo real.
Mientras el médico realiza el estudio, el sistema identifica posibles alteraciones en los patrones normales, información que ayuda a determinar si la lesión requiere tratamiento.

Los nuevos ultrasonidos incorporan otra herramienta que ya se utiliza en otros países y que permite determinar qué porcentaje de grasa tiene el hígado.
Hasta ahora, según explicó Valverde, esta valoración se hacía de manera cualitativa y dependía de la experiencia del médico.
Con la nueva tecnología es posible cuantificar la afectación y conocer su posible repercusión en la elasticidad del órgano, lo que permite mejorar el diagnóstico.
Imágenes de alta resolución
Otra de las ventajas es la calidad de las imágenes obtenidas durante los diferentes estudios.
Cuentan con un sistema integrado denominado Doppler color, que permite evaluar el flujo en los vasos sanguíneos.
La tecnología ofrece una representación similar a un flujo tridimensional, facilitando al especialista ubicar espacialmente órganos, tejidos, venas y otras estructuras mientras realiza el estudio.






