Herediano y Pérez Zeledón se levantaron hoy con una noticia digna del circo del torneo: su partido estrella podría terminar valiendo menos que un amistoso de barrio. El juego entre ellos, programado para el domingo a las 4 de la tarde y que podría meterlos en semifinales, podrá pasar a ser un juego de trámite.

¿Por qué?, porque Liberia apeló el partido que perdieron 3 a 1 ante Saprissa, por alineación indebida del jugador Johnny Myrie y si el Comité de Competición aplica como Dios manda, el reglamento, los puntos son para Liberia.
Myrie acumuló cinco amarillas en la Sub21 y el reglamento indica que, no puede jugar en otra categoría hasta que cumpla la sanción. No obstante, Competición debe interpretar y tomar una decisión pronto.
Esa circunstancia pone patas arriba la tabla de posiciones, con dos principales perjudicados, florenses y generaleños. Miremos cómo está el asunto.
Si Liberia gana los tres puntos, llegaría al tercer puesto, con 29 unidas y quedaría a un punto de Saprissa, con 30. Cartaginés pasaría al cuarto puesto, con 27 unidades.
Eso pone la última jornada al rojo vivo, pero no por definir los cuatro clasificados (que ya estarían: Alajuelense, Saprissa, Liberia y Cartaginés) sino por las posiciones, pues el segundo, tercer y cuarto puesto estarían en juego.
Los partidos que tendrían importancia para el domingo serían dos, el Cartaginés vs Liberia, donde disputarían directamente el tercer lugar y hasta el ganador podría ser segundo y el Sporting vs Saprissa (programado originalmente para el viernes), pues los morados deben asegurar ese segundo lugar.
Una desventaja que tendría Saprissa es que, al cometer una falta administrativa, en caso de empatar en puntos con un rival, como Liberia o Cartago, estaría por debajo de ellos, aunque el gol diferencia sea más favorable.
Por el contrario, el duelo Pérez Zeledón vs Herediano, que estaba de campanillas, pasaría a ser un partido de mero trámite.
El torneo tico sigue siendo un vacilón y el foco de atención puede pasar de un partido en el Valle del General, al Valle Central.
El campeonato nacional confirma su vocación de circo: partidos que dejan de importar, equipos que clasifican por apelaciones y un reglamento que juega más que los delanteros. Qué torta.







