Adaptado de EFE
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles 1.˚ de abril del 2026 que Irán le ha solicitado un alto al fuego, pero la respuesta desde Teherán fue inmediata: lo niegan categóricamente.
A través de su red Truth Social, Trump afirmó que el nuevo líder iraní —a quien no identificó— ya habría dado señales para detener las hostilidades.

“El nuevo presidente del régimen iraní… acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América. Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”, escribió.
Sin embargo, desde el lado iraní la versión es completamente distinta.
La Embajada de Irán, en España, aseguró en la red X que el país “niega oficialmente” haber solicitado cualquier alto el fuego, mientras que el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, calificó las declaraciones de Trump como “falsas e infundadas”.
Confusión en el aire
Mientras el cruce de versiones sube de tono, el conflicto sigue escalando en el terreno.
Trump dejó claro que, al menos por ahora, no hay pausa en la ofensiva: Estados Unidos seguirá “bombardeando a Irán hasta la aniquilación… o hasta que regrese a la Edad de Piedra”.
La condición que pone sobre la mesa es clara: la reapertura del estrecho de Ormuz, punto clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial y que Irán mantiene bloqueado como respuesta a los ataques.
Tictac, tictac…
El mandatario estadounidense también adelantó que dará un “importante” discurso a la nación para actualizar el estado de la guerra, en medio de señales contradictorias sobre el rumbo del conflicto.
Por un lado, ha dejado entrever una posible salida:
- Aseguró que Estados Unidos podría retirarse en dos o tres semanas
- Señaló que los objetivos militares —como frenar el desarrollo nuclear iraní— estarían cerca de cumplirse
Pero, por otro lado, mantiene una retórica de máxima presión.
Ormuz, el punto de quiebre
El cierre del estrecho de Ormuz se ha convertido en el eje de la tensión global.
Tras fracasar en su intento de liderar una coalición internacional para reabrirlo, Trump lanzó un mensaje directo a sus aliados: instó a países de la OTAN y naciones asiáticas a “tomar” el control de la zona.
Incluso dejó abierta la posibilidad de retirar a Estados Unidos de la OTAN, a la que calificó como un “tigre de papel”, en declaraciones al diario británico The Telegraph.







