Si durante el partido que disputaron las Selecciones de Costa Rica y España puso atención a algo más que los pases y los goles habrá notado que la cantidad de aficionados estuvo muy lejos de llenar el estadio Al-Thumama de Doha.
Ese recinto tiene capacidad para 44.000 aficionados. Sin embargo, incluso los cálculos más optimistas mostraban que los dos países involucrados en el encuentro no aportarían suficientes hinchas.
En agosto, la Embajada de Costa Rica en Catar comunicó que los costarricenses habían comprado 4.800 entradas para asistir a los partidos del Mundial.
Como una misma persona puede comprar entradas para más de un partido, Mariano Segura, embajador de Costa Rica en Catar, concluyó que serían alrededor de 2.300 el número de ticos que visitarían Catar.
Por otro lado, la Asociación Costarricense de Agencias de Viajes fue menos positiva en su estimación y previó que difícilmente asistirían 500.
Como la FIFA autorizó la reventa de entradas en setiembre y octubre es posible que sean más, pero aún así los aficionados ticos siguen siendo pocos si consideramos que para el Mundial del 2018 el consulado costarricense en Rusia dijo que fueron cerca de 5.000.
El caso de España es similar porque de acuerdo con la Televisión Española 3.000 ciudadanos de este país europeo viajaron a Catar, cantidad que contradicen los cálculos de la FIFA y la Real Federación Española de Fútbol, quienes precisan que fueron 500 los españoles que se trasladaron a asistir a los partidos del Mundial.
Hay varias razones para la poca afluencia española a un Mundial; que está a seis horas y 45 minutos en un vuelo directo desde Madrid.
En primer lugar está la temporada en que se está celebrando, pues en Europa es otoño y la costumbre es tomar las vacaciones durante el verano.
Otra cuestión es el costo del viaje porque el precio de un vuelo directo entre Madrid y Doha oscila entre los 360 euros (227.305) en Turkish Airlines y los 635 euros (400.844 ) en Iberia.