En un nuevo round entre el gobierno del presidente, Rodrigo Chaves, y la cúpula del Poder Judicial, encabezada por el presidente de la Corte, Orlando Aguirre, y su asesor político, Alonso Mata Blanco, saltan chispas por el manejo de una orden judicial que involucró a la Fuerza Pública, un proceso de violencia doméstica y la atención veterinaria de un rottweiler, en Golfito, zona sur.
@quetortacr.com Chaves se enoja al saber que jueza de Golfito ordenó que dos policías escolten a un hombre para que saque a pasear al perrito y así se garantice que no va a agredir a una mujer.
♬ original sound – Qué Torta
La orden que encendió la mecha
El origen del conflicto está en un oficio del Juzgado de Familia y Violencia Doméstica de Golfito que dispuso el acompañamiento policial a un hombre vinculado a un proceso de violencia doméstica para que ingresara a una vivienda y retirara un perro de raza rottweiler que requería atención veterinaria urgente.
De acuerdo con el expediente, el animal presentaba sangrado y altos niveles de estrés y solo este sujeto podía controlarlo por su peligrosidad, lo que obligó a autorizar su intervención bajo custodia policial.
El punto clave: el ingreso debía realizarse en el mismo lugar donde reside una adulta mayor que solicitó las medidas de protección.
La reacción del presidente
La lectura desde Casa Presidencial fue inmediata. El presidente Rodrigo Chaves reaccionó con dureza, cuestionando tanto la lógica de la medida, como el uso de recursos policiales.
“¿Don Marlon, saque a dos policías del trabajo policial de seguridad para que lleven a ese señor a pasear al perrito?”, lanzó el mandatario, cuando el director de la Fuerza Pública, Marlon Cubillo, le comunicó el caso, durante la inauguración de la delegación de Hatillo centro, el jueves 30 de abril del 2026.
Pero no se quedó ahí. En medio de su intervención, también dejó un mensaje político directo hacia la cúpula judicial: “¿Y Catalino, dónde está Catalino?”, afirmó Chaves.
La referencia no fue casual. El mandatario aludía tácitamente a Aguirre, en un contexto de críticas recurrentes hacia el manejo del Poder Judicial.
Además, el mandatario planteó un cuestionamiento de fondo: “Si la jueza piensa que hay un peligro real… ¿por qué lo tiene en la casa?”, agregó.
El señalamiento apunta a una aparente contradicción: si existe riesgo para la víctima, ¿por qué permitir el ingreso del sujeto al mismo entorno? Y además, ¿es proporcional destinar oficiales para una diligencia de este tipo?
El perrito necesitaba atención
La noche del 1.° de mayo del 2026, el Poder Judicial salió a aclarar el caso.
En su versión oficial precisó que no se trataba de un paseo del perro, que no existía una relación de pareja entre las partes y que el acompañamiento policial no respondía a una condición de detención.
Según la institución, la medida tenía un objetivo claro: proteger a la adulta mayor, mientras se resolvía una situación urgente con el animal, cuyo manejo implicaba riesgo.
Además, cuestionó la filtración del documento, recordando que estos procesos son confidenciales y contienen datos sensibles.
