Ante la gran expectativa que desató el gobierno sobre un anuncio urgente relacionado con la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), la atención se centró en Casa Presidencial este miércoles 14 de junio del 2023.
Las autoridades llegaron con un arsenal de acusaciones que se podrían resumir en lo que han insistido en los últimos meses: botazón de platas, desorden, piñata en contrataciones y escaso control interno.
Eso se desprende de una amplia explicación que brindó la presidenta ejecutiva de la CCSS, Marta Eugenia Esquivel, a quien le tocó dirigir la orquesta en la conferencia de prensa.
Asegura, sin mucho mate, que en la Caja “hay una red de cuido” y que están muy cerca de caerle a “la mano que mece la cuna”. “Ya le vamos llegando”, manifestó Esquivel.
Entre los detalles más sobresalientes de sus declaraciones se podrían mencionar los siguientes:
- Que desde la década de 1990, la institución recibe menos dinero del que gasta, lo que conlleva un deterioro de sus servicios a la población. Esto, sumado a la mala administración, genera problemas como las listas de espera.
- Aseguró que había evidencia de esto y aún así juntas directivas anteriores no actuaron para proteger las finanzas y permitieron que empeorara la situación con políticas como usar recursos en beneficios adicionales a los empleados, aumentos salariales o crear 10.000 nuevos puestos en el 2010, como parte del Plan Escudo, que causó un daño de ₡217.000 millones.
- Entre otras irregularidades figuran la compra del edificio Océano (Sabana norte), declarado inhabitable, o la creación de un fideicomiso de $7 millones con el Banco de Costa Rica (BCR) para construcción, que en seis años no ha terminado nada. En este aspecto en particular, afirmó que se intentó mantener calladito el manejo financiero, pues en la auditoría externa se indicó “que los documentos no son de acceso de terceros”.
- Declaró que en la Caja no respetan las reglas mínimas de la contabilidad y por eso no se sabe el valor de lo que tiene.
- A todo esto agrega: “A lo interno hay una red de cuido. Hay estructuras internas que se tapan y amparados en la impunidad, no pasa nada, nadie es responsable”. “Hay argollas muy bien consolidadas que mantienen el control para que nada cambie”.
Esquivel sostuvo que cada vez están más cerca de identificar a los culpables, se montó a una buseta con el presidente de la República, Rodrigo Chaves, y otros miembros del Concejo de Gobierno y jalaron a presentar denuncias ante la Fiscalía.
Las medidas que se toman mientras avanza el proceso son mejorar el proceso disciplinario para terminar con la impunidad y se comprometió a construir nuevos hospitales en Limón y Cartago en lugares aptos con una inversión sostenible.







