Después de días de discusión y agarronazos de pelo entre la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) y la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) finalmente se aprobó la rebaja en el litro del diésel, de la súper y del gas licuado.
Los precios pintan así, una vez publicado el oficio en La Gaceta: la súper pasará de ¢821 a ¢748 (rebaja de ¢73 por litro); la regular subirá de ¢783 a ¢786 (aumento de ¢3) y el diésel bajará de ¢846 a ¢750 (disminución de ¢96).

Por otra parte, el cilindro de 25 libras de gas licuado pasará de ¢7749 a ¢7479 (rebaja de ¢270).
En un comunicado de prensa, Aresep precisó que el ajuste se realiza “con base en los precios con los que Recope compró cada uno de los productos entre el 11 de noviembre y el 8 de diciembre”.
Además, atribuyó la disminución en el diésel y la súper “a rebajas en los precios internacionales de los productos, debido al invierno en el hemisferio norte y a la baja en el precio del dólar con respecto al colón”.
“Dado que los consumidores de gasolina regular no reciben una rebaja, la tendencia que se ha demostrado meses atrás es la de sustituir el producto por súper, cuyo precio será de ₡38 más bajo. Recope aún tiene inventario de gasolina regular que compró a precio más alto, al hacer compras separadas de las gasolinas”, informó Aresep.
Si usted llega a una bomba y se le hacen el gato bravo en venderle súper, pegue el grito, pues la institución advirtió que las estaciones de servicio deben garantizar el producto que solicitan los consumidores.
“Las empresas deben establecer mecanismos para evitar quedarse sin producto y definir una logística de abastecimiento que garantice suplir este combustible de forma oportuna, sobre todo por la política de Recope de mantener cerrados los planteles durante los fines de semana y feriados”, indica el boletín.







