La presidente Laura Fernández reveló que tanto los ministros como los altos rangos de las diferentes policías que participan en las reuniones de Fuerza Élite están obligados a someterse a una prueba de polígrafo (detector de mentiras). La mandataria dejó claro que “eso incluye a cualquier persona invitada del Poder Judicial o de otro Poder de la República”.
Laura Fernández explicó la razón: “¿Por qué? Porque ya se nos coló Celso Gamboa, que fue un magistrado, que fue un ministro y que fue un altísimo jerarca de los gobiernos del PAC y de Liberación, y que estuvo como magistrado nada más que de la Sala Tercera de Costa Rica, que ve la materia penal. Y, perdóneme, yo no pienso tropezarme con la misma piedra”.
La mandataria dijo que tanto ella como los dos vicepresidentes se sometieron a la prueba: “Un formulario de preguntas relacionadas con crimen organizado, porque si no, uno tiene que comenzar predicando con el ejemplo, y si vamos a estar hablando de seguridad nacional y de medidas delicadísimas, hay que tener plena seguridad”.
Sin embargo, Fernández afirmó que no desconfía en el ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, y en los altos mandos policiales que él escogió. La Presidente expresó su deseo de que “se parta de un modelo de limpieza total. el que va a integrarse a Fuerza Élite, donde vamos a ver información confidencial y delicadísima, que venga libre de cualquier señalamiento”.
Fuerza Élite es un grupo de trabajo que a partir de esta semana se reunirá todos los lunes en el Ministerio de Seguridad Pública. Lo encabeza la presidente de la República e incluye también a los ministros de Seguridad Pública y de Justicia y Paz, así como dirigentes de los diferentes cuerpos policiales, con el objetivo de evaluar su labor y coordinar acciones.






