Los números que muestra el Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR), en el estudio más reciente publicado este miércoles 3 de diciembre del 2025, retratan una escena categórica: Laura Fernández concentra el apoyo más fuerte de la última década que un candidato oficialista haya podido agrupar.
Y, aunque el elemento variable y escurridizo del porcentaje de indecisos (45% esta vez, 10% menos que en la publicación de octubre del 2025) sigue siendo la tónica discursiva de los académicos que elaboran esta entrega, hay un escenario innegable y una realidad política de cara a los comicios del 1.° de febrero del 2026 que se impone: el 30% de intención de voto de la líder del Partido Pueblo Soberano (PPSO) tiene un peso relevante.

El arrastre, heredado de la alta popularidad del presidente, Rodrigo Chaves, cuyos porcentajes de aceptación, curiosamente, no han sido medidos por el CIEP ni en noviembre, ni en diciembre del 2025 (este estudio no incluye ningún análisis al respecto), es considerable y dibuja un comportamiento a la alza cada vez más.
El informe se basa en 1.759 entrevistas telefónicas realizadas entre el 19 y el 26 de noviembre. Estas entrevistas corresponden a la segunda ronda del panel electoral 2026, un estudio longitudinal que busca volver a contactar a las mismas personas entrevistadas en octubre (un total de 3.003).
La “mortalidad del panel” dejó la muestra en 1.759 participantes, con un margen de error de ±2,3 puntos y un nivel de confianza del 95 %, cifras que aplican únicamente a la población con teléfono celular, que representa cerca del 97,5% del país.
Fernández repuntó cinco puntos respecto a octubre. Ningún candidato del gobierno había arrancado una campaña tan arriba.
Y si la comparamos con sus más inmediatos seguidores, la distancia es abrumadora. Así se posiciona la intención de voto:
- Laura Fernández (PPSO) – 30%
- Álvaro Ramos (PLN) – 8%
- Ariel Robles (FA) – 5%
- Claudia Dobles (CAC) – 4%
- Natalia Díaz (UP) – 1%
- Juan Carlos Hidalgo (PUSC) – 1%
- Fabricio Alvarado (NR) – 1%
El efecto Chaves
El crecimiento de Laura se produce mientras sigue fresco el dato de 63% de opiniones positivas hacia la gestión del presidente Chaves, reportado en octubre por el mismo CIEP. Ese fue su nivel más alto en dos años.
Pero el nuevo detalle político —y metodológico— es que el CIEP no publicó una medición de popularidad presidencial en noviembre y tampoco la incluyó en el informe de diciembre.
Esto plantea una pregunta inevitable: ¿por qué el CIEP decidió omitir, justo en plena tensión entre Zapote, el Tribunal Supremo de Elecciones y otros grupos de interés, el dato más sensible de la campaña?
Que el estudio de diciembre no mida la popularidad de Chaves no borra el hecho de que Laura crece precisamente cuando el presidente sigue siendo —hasta la última medición disponible— la figura más valorada del país. Su arrastre se sigue sintiendo, aunque el CIEP no lo volvió a medir.
Como elemento adicional, este panel de noviembre sí incluye el periodo posterior a la polémica por la subasta de frecuencias, la confrontación pública entre el Ejecutivo y el TSE y los roces institucionales con la Contraloría y el Ministerio Público. Pese a ello, el oficialismo sube.
El salto de Laura y la foto completa de diciembre
No solo Laura sube más que los demás: es la única que crece con fuerza, la única que absorbe voto volátil y la única con un “piso” que supera el techo que tuvo Rodrigo Chaves en primera ronda 2022 (16,78% del padrón total).
En palabras simples: Laura arranca la campaña donde Chaves terminó la primera ronda… pero más arriba.
Indecisos, volatilidad y el microscopio del panel
Como era de esperar en un país con estructuras partidarias debilitadas, el panel confirma que la campaña se mueve debajo del radar.
Casi la mitad del electorado firme:
- 45% de las personas decididas a votar no tiene candidato.
- Muchas de ellas son mujeres, jóvenes entre 18 y 34 años, personas con primaria o secundaria, y quienes más apoyan la democracia como régimen político.
- Este es justamente el perfil que históricamente más ha mostrado simpatía con el liderazgo de Chaves.
El panel identifica cinco tipos de votantes y en todos los que muestran movilidad entre octubre y noviembre —indecisos que adoptan candidato, arrepentidos que vuelven a la indecisión, o swingers que cambian de preferencia— Laura absorbe más movimiento que cualquier otra candidatura.
La oposición, en cambio, mantiene microvariaciones que no alteran el tablero.
La medición que no se publicó
En años electorales anteriores (2014, 2018, 2022), el CIEP publicaba mediciones de opinión política de octubre a febrero, incluyendo valoración presidencial, gestión de gobierno, problemas país y sentimiento democrático.
Este es el primer ciclo donde no hubo medición en noviembre. Consultado por ¡Qué Torta!, el CIEP no respondió sobre la razón del cambio.







