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El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, entierra la nefasta herencia PAC

  • En apenas dos meses y medio, Gabriel Aguilar ha desmontado una serie de privilegios que durante años fueron incorporándose al sistema penitenciario. 
  • El propio jerarca sostiene que muchas de esas prácticas nacieron al amparo del reglamento impulsado en el 2018 durante la gestión de Marco Feoli y asegura que seguirá reformándolo para eliminar lo que califica como “garantismo”, “abolicionismo” y “alcahuetería”.

En poco más de 70 días al frente del Ministerio de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas ha emprendido una de las transformaciones más profundas del sistema penitenciario costarricense en los últimos años.

Lo que comenzó con restricciones a las encomiendas terminó convirtiéndose en una intervención integral que ha eliminado beneficios, endurecido controles y cambiado la filosofía bajo la cual venían administrándose las cárceles del país.

Para el ministro, el origen de muchas de esas prácticas se encuentra en el Reglamento del Sistema Penitenciario Nacional, contenido en el Decreto Ejecutivo N.° 40849, impulsado durante la administración del entonces jerarca de Justicia, Marco Feoli, en el 2018, durante el gobierno PAC de Luis Guillermo Solís.

Ese decreto lo estamos agarrando, lo estamos desmenuzando. Si hay que reformarlo totalmente para quitar todo el garantismo, todo el abolicionismo, toda la alcahuetería que hay ahí, lo vamos a hacer“, afirmó. Aguilar.

Incluso, adelantó que las reformas apenas comienzan.

“Son más de 400 artículos. Hemos tomado muchísimas medidas y viene todavía más”, aseguró.

El desmontaje

Desde junio del 2026, las decisiones se han venido acumulando una tras otra.

Entre las principales destacan:

Freno a las encomiendas diarias

Uno de los primeros cambios eliminó el ingreso masivo de alimentos, ropa y otros artículos que durante años llegaban diariamente a las cárceles.

Ahora la comida únicamente puede ingresar el día de visita, en cantidades limitadas y bajo controles estrictos, con el propósito de reducir el ingreso de droga, celulares y otros objetos prohibidos.

Adiós a los microondas

Con el cambio en las reglas de las encomiendas, el Ministerio retiró 263 hornos microondas que permanecían en patios, módulos y áreas de convivencia de los centros penales.

La justificación fue sencilla: si ya no ingresan grandes cantidades de comida desde el exterior, tampoco existe razón para mantener equipos destinados a calentar esos alimentos.

Esa alcahuetería se acabó“, resumió el ministro.

Fin a la jugadera

Otra de las medidas fue retirar las consolas de videojuegos del Centro Especializado para Adultos Jóvenes.

La Policía Penitenciaria decomisó y destruyó seis PlayStations que permanecían dentro del centro.

Los privados de libertad se incorporarán al programa Cero Ocio, sustituyendo el entretenimiento por trabajo comunitario.

Del ocio al trabajo

El plan Cero Ocio representa uno de los cambios más visibles de la nueva política penitenciaria.

Los privados de libertad comenzaron a realizar labores de limpieza, mantenimiento vial, pintura de escuelas, recuperación de espacios públicos y otras tareas comunitarias.

La estrategia busca fortalecer la disciplina, favorecer la reinserción y generar ahorros para el Estado y las comunidades.

Regresan los uniformes

Después de más de cincuenta años, Costa Rica volverá a utilizar uniformes para la población penitenciaria de mayor peligrosidad.

El Ministerio sostiene que la medida facilitará las requisas, reducirá el comercio interno de ropa y fortalecerá el control dentro de los centros penales, especialmente con la entrada en funcionamiento del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco).

La intervención más profunda

El anuncio más reciente marca un punto de inflexión.

Gabriel Aguilar presentó una nueva política penitenciaria sustentada en cuatro pilares: orden, control, disciplina y cero tolerancia con la corrupción.

Como parte de ese paquete anunció, entre otras medidas:

  • Eliminación de las visitas íntimas entre privados de libertad;
  • Prohibición de que una misma persona mantenga visitas íntimas con varios privados de libertad;
  • Retiiro de todos los televisores de las celdas;
  • Reubicación de los llamados “jachudos”;
  • Rotación nacional de directores de centros penales;
  • Revisión patrimonial de funcionarios penitenciarios junto con la DIS;
  • Traslado al Cacco de funcionarios penitenciarios que sean detenidos colaborando con organizaciones criminales.

El objetivo

Lejos de presentar estas decisiones como acciones aisladas, Aguilar sostiene que forman parte de una revisión completa del modelo penitenciario heredado.

Como ejemplo mencionó la eliminación de la denominada valoración preliminar, mecanismo que permitía que determinadas personas condenadas pudieran ser valoradas para acceder a un nivel de confianza sin haber ingresado previamente a un centro penal, situación que calificó como “una barbaridad”.

Para el ministro, la revisión apenas comienza.

Si usted dice que hay más de 400 artículos en ese decreto, pueden venir más cambios. Hemos tomado muchísimas medidas y viene todavía más“, aseguró.

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