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El coronavirus hay que tomárselo con calma

*Por David Massey Machado

¿Qué se debe hacer en momentos de crisis, como la que vivimos con la emergencia nacional por el contagio de coronavirus?

Respirar con calma y asegurarnos que podemos entender la situación en la que estamos. Esto es lo más importante de todo.

Mantener la tranquilidad, estar atentos para poder pensar claramente. Esto es lo más deseable.

En el momento actual hay algunos elementos claves que son vitales comprender:

  • Esto es temporal: necesitamos aguantar por un tiempo relativamente corto; no es para siempre y no va a ser una eternidad. Habrá que tomar algunas medidas radicales, pero solo por un periodo.
  • Debemos reducir la velocidad de contagio o de transmisión del virus: para ellos es importante seguir al pie de la letra la recomendación de los expertos. Ponga atención y haga caso. Asi de simple (lavado de manos, protocolos de estornudo, tos, distanciamiento social).
  • Tenemos que disminuir las posibilidades de contagio: se nos ha solicitado no salir de casa, no hacer grupos (en este momento, ocho personas en adelante es un tumulto), no usar aires acondicionados ni en casa, ni en el carro, ni en transportes o servicios de transporte público.

El objetivo es lograr la menor cantidad de enfermos graves posible, porque de esa manera no saturamos los servicios hospitalarios, no provocamos un colapso de los servicios si logramos esa meta.

Entendiendo eso, ahora podemos decidir no volvernos locos. Es muy importante no comprar sino lo indispensable. No especule, no acumule lo que no va a necesitar. Debemos dejar para los demás. Si los demás están bien, yo estoy más seguro. Esto es clave. Esta es la lógica que debemos usar. Si los demás no tienen como cuidarse, yo estoy en serio peligro.

¿Qué es la torta? Bueno, por un lado lo exagerados que podemos ser o, por el otro lado, la liviandad con que nos tomamos las cosas, sin darle la importancia que amerita.

Nos hemos enterado de alguien que pagó la módica suma de ¢3 millones en compras en un supermercado capitalino… ¡se lo llevó todo!

Esta persona podría sobrevivir el rapto, la gran tribulación, el armagedón y el milenio mesiánico con esa sola compra. Pero, también es cierto, que alguna gente anda por la vida como si no supiera que nos echaron a todos del Jardín y que ya lo cerraron… este NO es el Paraíso Terrenal. Debemos cuidarnos unos a otros.

Para ir imaginando algunas cosas que podemos hacer, le sugiero que piense en aros de diferentes tamaños.

El más pequeño es el que usted tiene que usar alrededor suyo. Le explico. Por las próximas cuatro semanas, manténganse a un metro, por lo menos, de cualquier otra persona. Esto es muy importante.

El siguiente aro, lo puede colocar alrededor del lugar donde vive. No le abra la puerta de su casa al virus. Hay cambios que necesitamos hacer.

La idea es que todos estemos en casa, eso ya lo sabemos. Pero si alguno tiene que salir, cuando vuelva, debe quitarse los zapatos y dejarlos afuera. Las suelas de zapatos están contaminadas.

De fijo. Así que cuando llegue a casa, deje los zapatos afuera y lave las suelas; quitarse la ropa que traía de la calle y colocarla en un lugar aparte. Ir directo a darse un buen baño y ponerse una pijama y unas chancletas para estar en casa. Todas las cosas que andaba, llaves, celular, billetera, maletines, etc, deben ser limpiados, y desinfectados. Los celulares y teclados y dispositivos de juegos, son críticos. Hay que desinfectar constantemente.

Con un poquito de cloro diluido en agua, en un trapito, puede desinfectar estos aparatos. Los baños y la cocina son los focos principales de atención. Necesitamos asegurar que todo esté muy ordenado y limpio. Ventile la casa, ventanas abiertas. Ponga la ropa al sol y al viento. Se desinfecta inmediatamente.

Su lugar debe ser un lugar sagrado, pulcro, ordenado, limpio… en ese lugar vive usted, y la gente que más le importa… normalmente es así… por eso es importante. Cada vez que use el baño, lávese muy bien las manos; y cada vez que use utensilios, o que vaya a servir la comida, vuelva a lavar las manos con suficiente jabón por un lapso de unos 20-30 segundos.

Hasta aquí, son todas cosas que ya nos han dicho en algún lado. Pero hay otro aro más grande. El aro que ponemos alrededor del barrio, de la comunidad en el que estamos compartiendo con otras familias. No abandone sus mascotas, ni se agarre con nadie por los perros o los gatos que tengan. Estos animales no se contagian y no trasmiten el virus.

Hacer ejercicio le hace bien, pero no haga molote: no juegue básquet, ni fútbol, ni deportes de contacto. Por favor no lo haga. Son solo 4 semanas. Pero puede correr o andar en bici. Hacer lagartijas, sentadillas, plancha, abdominales, banca, etc. El ejercicio físico y el sol son buenos antídotos contra el virus. Solo recuerde lo que necesita hacer apenas llegue a casa.

Qué podemos hacer mientras nos “quedamos en casa”. Mantenga la calma y hagan cosas que produzcan alegría y entusiasmo a todos los miembros de la familia. Juegos de mesa, música, contar historias, leer cuentos, hacer obras de teatro, leer alguna cosa, ver documentales interesantes, aprender cosas nuevas o de las que saben poco, o ver comedias, chistes, etc.

  • El buen humor es la mejor receta para aumentar la respuesta inmunológica del organismo. ( Si mantiene la atención puesta en alarmas, noticias amarillistas, y en gente que comparte falsas notas o directamente promueven un ambiente fatalístico, es probable que se deprima y eso no es bueno para sus defensas).
  • Tenga mucho cuidado de no alimentar comportamientos de rechazo o discriminación para con algún grupo de personas. El miedo, la ansiedad, o la angustia, hace que nos comportemos de manera impulsiva o irracional y eso es algo que nadie necesita y no ayuda. Asi no nos protegemos sino que nos hacemos más vulnerables.
  • Manténgase activo, en movimiento, en actividades, y en contacto con la gente que quiere. Chateando, jugando, animando, riendo, mostrando un buen ánimo y cosas positivas.
  • Coma bien. Coma comida de verdad: Frutas, verduras, buena ensalada. Tome agua, hidrátese lo mejor que pueda. Descansar por la noche es importante, dormir bien es bueno para todo su sistema. No se quede despierto innecesariamente. Respirar profunda y conscientemente siempre le va a ayudar a generar una sensación de bienestar y oxigena adecuadamente todo su organismo a nivel celular. Tomar baños de sol, antes de las nueve de la mañana o después de las cuatro de la tarde, es espectacular, porque la luz solar es medicina para su cuerpo.
  • Su sistema cardiovascular, necesita mantenerse lo mejor posible. Camine o trote, haga ejercicio, así podemos cuidarnos mejor.

Recuerde esto: yo soy todos los demás, si todos están bien, yo estoy seguro.

*Psicólogo.

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