Repasando las tres imágenes que dio a conocer el periodista Álvaro Sánchez, en una transmisión en vivo de Telenoticias, desde las afueras del Segundo Circuito Judicial de San José, en Montelimar de Calle Blancos, este jueves 9 de noviembre del 2023, solo se puede llegar a una conclusión.
El Banco Nacional se ‘dejó’ robar de una forma vulgar y sin el más mínimo interés de proteger los dineros de los costarricenses.
Las fotografías muestran a un tesorero de Procesamiento de Efectivo de apellidos Olivas Valle acomodando unos billeticos dentro de un sobre manila.

Es un movimiento que captó una cámara de seguridad de la oficina Níquel, del Centro Institucional de Procesamiento de Efectivo (CIPE) del BN, del 26 de setiembre del 2023.
Es la prueba más clara del robo en poder del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y del Ministerio Público para relacionar a Olivas con los presuntos delitos de peculado y legitimación de capitales (lavado de dinero).
Pero también es la muestra de dos cosas: que esto pudo haber sido al propio (algo que se investiga) o que sencillamente todo el mundo está dormido en la institución.
Otro detalle que deja en evidencia estas imágenes es que no existe un solo protocolo de atención para estos casos en el BN y que la dichosa investigación interna, que dizque abrieron el 3 de octubre del 2023, no sirvió de nada (si es que hubo alguna).
Primero, porque el caso se dio a conocer a través de ¡Qué Torta! el 23 de octubre, no por una iniciativa propia de las autoridades, y segundo, porque en esa averiguación nunca revisaron los movimientos de esos videos.
No fue sino hasta que agentes del OIJ y fiscales se aproximaron al BN para escarbar cuanta documentación fuese necesaria que dieron con las imágenes.

El Banco siempre tuvo a la mano la prueba que incriminaba a uno de sus funcionarios y en la investigación interna nunca la revisaron.
Además, otra de las múltiples debilidades del sistema es que, según lo afirmó el propio fiscal general, Carlo Díaz, las grabaciones se renuevan cada 45 días, es decir, nunca se sabrá con certeza cuándo empezó Olivas a vaciar la bóveda.
Por dignidad, alguien o varios deberían irse.







