El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) proyecta que el 2022 cerrará con el número de homicidios más alto de la historia del país.
La proyección de Michael Soto, subdirector de la institución, es que la cifra quede entre “625 y 630”, muy por encima de los 603 que hubo en el 2017 y que, hasta ahora, es la más considerable. En aquel momento, se le consideró el año “más violento de la historia”.
En el 2018 y el 2019, las cifras bajaron, pero a partir del 2020 subieron de nuevo.
“Eso nos puede colocar en la tasa de 12”, expuso Soto al referirse a la tasa de homicidios por cada 1.000 habitantes, que en el 2021 fue de 11,4.
Según el jefe policial, “en los últimos años hemos tenido un 55% de los homicidios que ocurren en el país relacionados con ajustes de cuenta y venganza. Estamos llegando al 60%”.
El subdirector recalcó que los homicidios son un tema más que policial, que tienen que ver con aspectos sociales y requieren un abordaje interinstitucional, porque es responsabilidad de todos.
“Indudablemente se necesitan más recursos. El Ministerio de Seguridad, el OIJ, la Fiscalía requieren más recursos, pero también es la inversión en el área social, en el área cultural, deportiva y demás, porque a mediano plazo podríamos tener un efecto positivo”, expresó.
Mientras tanto, enfatizó que las autoridades toman medidas inmediatas como identificar las zonas donde hay o puede haber conflictos entre grupos criminales. Ahí el patrullaje, la presencia policial en puntos estratégicos, tarea a cargo del Ministerio de Seguridad y la Fuerza Pública, puede disuadir a los delincuentes.
Sin embargo, reconoce las limitaciones del Ministerio de Seguridad Pública, pues lideró esa institución durante la administración 2018-2022, por lo que se necesita toda la coordinación posible entre cuerpos policiales.
“El tema del presupuesto ya era un problema desde hace algunos años, que está reventando ahora donde hay menos patrullas, menos recursos y esto no es una situación de este gobierno en particular, sino que es una cuestión que se viene arrastrando, probablemente, de gobiernos hacia atrás”, concluyó.







