- Banco Central recorta pronóstico de crecimiento para el 2026. El país sigue avanzando, pero a menor ritmo, mientras los combustibles se encarecen.
La economía costarricense perdió impulso durante el 2026 y el fuerte aumento de los precios internacionales del petróleo añade presión al panorama nacional.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) confirmó este viernes 30 de octubre que ahora espera un crecimiento económico del 3,2% para este año, inferior al 3,4% que había calculado en julio.
La diferencia es más evidente al compararlo con el 2025, cuando la economía creció un 4,6%.
Esto no significa que Costa Rica esté en crisis o que su economía se haya detenido. El país continúa creciendo, pero lo hace más despacio.
Las cifras de agosto reflejan esa pérdida de velocidad: la actividad económica aumentó un 2,2%, frente al 5,6% registrado en el mismo mes del año pasado.
Entre las razones figuran el menor dinamismo de las empresas de regímenes especiales y la caída de la producción manufacturera.
En contraste, la construcción mantiene un buen desempeño, con un crecimiento del 11% en agosto.
Barrilito pega más
El panorama se complica por el encarecimiento del petróleo, impulsado por las tensiones internacionales.
Según el Banco Central, el precio promedio de los combustibles importados por Costa Rica aumentó un 79,5% en setiembre, respecto al mismo mes del 2025.
El barril pasó de US$84,20 a US$151,24. Aunque el país importó menos barriles, terminó pagando un 45,9% más por ellos.
Ese aumento internacional ya coincide con una subida de los combustibles en el mercado nacional, cuyos precios registraron un incremento interanual del 10,5% en setiembre.
Mientras tanto, la inflación general fue de apenas un 0,3%, lo que evidencia que el encarecimiento no afecta por igual a todos los productos y servicios.
Para el 2027, el Banco Central prevé que la economía crezca un 3,3% y para el 2028, un 3,6%.