El rock en español atraviesa un golpe devastador: en apenas 48 horas murieron dos de sus figuras más influyentes y queridas, Robe Iniesta, líder de Extremoduro, y Jorge Martínez, frontman de Ilegales. Dos voces distintas, dos estilos rabiosos, dos formas de entender la vida que marcaron generaciones enteras.

Robe Iniesta falleció este miércoles 10 de diciembre a los 63 años. Su agencia de comunicación confirmó la noticia y anunció un homenaje a su legado humano y artístico: “Seguiremos siempre por el camino que nos has enseñado. ¡Al camino recto por el más torcido!”.
En 2024 había tenido que cancelar conciertos por un tromboembolismo pulmonar, pero su muerte cayó como un jarro de agua fría. Nadie la esperaba.
Extremoduro dejó un repertorio que se volvió parte del ADN del rock ibérico: “So payaso”, “La vereda de la puerta de atrás”, “Stand by”, “Salir”, “Golfa”, entre muchas otras. Canciones de calle, de piel y de verdad, himnos que cruzaron fronteras y generaciones.
Extremoduro – La vereda de la puerta de atrás (Directo, 2002)
El martes 9 de diciembre murió Jorge Martínez, a los 70 años, en el Hospital Universitario Central de Asturias, donde llevaba días ingresado por un cáncer de páncreas. La cuenta oficial de Ilegales confirmó el fallecimiento.
En setiembre había anunciado la cancelación de sus conciertos por la enfermedad, pero aún así la noticia golpeó con fuerza a seguidores y músicos.

Regreso al sexo químicamente puro (Directo Oviedo, 2002).avi
Martínez lideró la banda Ilegales, una de las más irreverentes del rock punk en español. Uno de sus álbumes en vivo, «Directo», es considerado uno de los mejores del rock de España.
Ilegales dejó canciones como «Soy un macarra», «Regreso al sexo químicamente puro», «Yo soy quien espía los juegos de los niños», “Tiempos nuevos, tiempos salvajes”, “Destruye”, entre muchas otras, además entrevistas memorables, presentaciones espectaculares.
En apenas 48 horas, el rock en español perdió dos voces que marcaron generaciones. Robe Iniesta y Jorge Martínez se fueron, pero dejaron himnos que seguirán sonando en los corazones de los amantes del rock en español. Cada riff y cada verso nos recuerdan que el rock nunca muere, aunque sus gigantes partan.