En el centro de Alajuela, la mafia montó una enorme estación ilegal desde donde succionaba combustibles a lo loco.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de la provincia cayeron a una bodega, ubicada en los alrededores del parque del Agricultor, y destaparon la guaca.
Desconocidos instalaron una toma artesanal hecha con mangueras. La colocaron dos metros bajo tierra y la pegaron directo a la conexión del poliducto de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), que sale desde Limón y llega a La Garita.

De esa forma, el combustible fluía como agua hacia el galerón, donde lo almacenaban en envases grandes de plástico.
Las autoridades reportaron que al sitio llegaban carros a llevarse el producto.
Como resultado de la intervención, se recuperaron al menos 27.000 litros, en su mayoría diésel. El combustible se lo llevaron al plantel de Recope, en La Garita, y se calcula que son más de ₡23 millones.

Los funcionarios debieron usar maquinaria especial para romper la calle y descubrir la toma.
De momento, no hay detenidos, pues el local estaba solo y lo alquilaban.







