La Fuerza Pública detuvo a un hombre de apellido Salas mientras conducía un camión que trasportaba en el cajón ocho tanquetas cargadas con diésel, cada una con capacidad de 1.000 litros. El sospechoso habría obtenido el combustible a través de una toma ilegal.
En octubre del 2022, especialistas de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) que realizaban labores de control detectaron una variación anormal en el flujo de combustible que se moviliza por el poliducto. La investigación identificó una toma ilegal de combustible en Alajuela.

El jueves 22 de diciembre, a la 1 p. m., Salas ingresó en un camión a una bodega ubicada al costado norte del aeropuerto internacional Juan Santamaría, donde permaneció tres horas. Al salir se alertó a la Fuerza Pública para que realizara una intervención en carretera, en la que se detuvo al sujeto con su carga.
Los 8.000 litros de diésel tendrían un valor por encima de los ₡6,7 millones. Las autoridades los decomisaron como prueba de investigación. El sospechoso tiene antecedentes por receptación de combustible, es decir, adquirir combustible robado. El robo de combustibles es un delito que amerita penas de hasta 15 años de cárcel.
Desde Recope recordaron a la población que el robo de combustible es un riesgo para las personas y el medio ambiente, además que genera pérdidas económicas al país.
Sergio López, vocero de Recope, dijo que el trabajo “conllevó una investigación de más de tres meses por parte del equipo especializado contra robo de combustible que tiene Recope”.
La línea telefónica 1002 está disponible para denunciar este delito de forma gratuita y confidencial.







