La Cruz Roja ha recibido 77 solicitudes de familias costarricenses para tratar de ubicar a sus seres queridos en Venezuela tras los dos violentos terremotos que sacudieron ese país el miércoles 24 de junio de 2026.
A las 4:17 p. m. de este jueves 25 de junio, la institución registraba esa cantidad de gestiones, según confirmó a ¡Qué Torta! ante una consulta de este medio.
El miércoles, a las 9 p. m., la Cruz Roja activó el programa de Restablecimiento del Contacto entre Familiares (RCF), luego de los movimientos sísmicos que dejaron muerte, desesperación y destrucción en Venezuela.

El objetivo de esa acción, que se coordina junto con la Cruz Roja Venezolana y otros entes de la Benemérita alrededor del mundo, es apoyar a quienes han perdido comunicación con sus familiares a causa de la emergencia y hacer todo lo posible para localizarlos y restablecer la comunicación.
Quienes necesiten saber de su ser querido en Venezuela pueden comunicarse al WhatsApp +506 6060-8623 o al correo electrónico rcf@cruzroja.or.cr, en un horario de 7:30 a. m. a 5 p. m.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que en Venezuela hay unos mil costarricenses e indicó que, si requieren asistencia consular, pueden comunicarse con el Consulado de Costa Rica en Colombia al teléfono +57 313 841 3850 y al correo concr-co@rree.go.cr, o bien con el Departamento Consular de la Cancillería al teléfono 2359-5360 y al correo hespinoza@rree.go.cr.
Ayuda humanitaria
En una llamada telefónica que sostuvo la presidente Laura Fernández con la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, este jueves 25 de junio, le informó que enviará una brigada de rescatistas expertos en la atención de este tipo de emergencias.
Además, el Gobierno coordina el traslado de un cargamento con alimentos no perecederos para apoyar a los miles de damnificados que dejaron los terremotos.
“La llamo para solidarizarme, en nombre del pueblo de Costa Rica, con la tragedia que está viviendo su pueblo. Estoy coordinando con los equipos de rescate de Costa Rica, con la Comisión Nacional de Emergencias, para enviarle ayuda humanitaria y rescatistas especializados a la mayor brevedad posible. También les estamos acompañando en oración, para que, ojalá, tengan la menor pérdida de vidas humanas posible”, le externó Fernández a Rodríguez.
Venezuela llora
Conforme pasan las horas, el panorama en Venezuela es cada vez más triste: rescatistas tratando de encontrar sobrevivientes bajo las toneladas de escombros que antes de esta tragedia eran viviendas, apartamentos, edificios y comercios; personas desesperadas tratando de ubicar a seres queridos desaparecidos; pero también algunas historias de esperanza se dejan asomar.
Venezuela llora. La cifra preliminar de fallecidos es de 188 y la de heridos asciende a 1.520. Sin embargo, las escenas de destrucción podrían esconder una realidad mucho más dura, pues conforme pasan las horas disminuyen las probabilidades de hallar personas con vida.
Este miércoles 24 de junio, dos potentes terremotos de magnitud 7,1 y 7,5, con apenas 39 segundos de diferencia entre uno y otro, dejaron en pedazos muchas zonas del país. El primer sismo ocurrió a las 6:04 p. m. (4:04 p. m., hora de Costa Rica).
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro de ambos terremotos se ubicó en Morón, a unos 200 kilómetros al oeste de Caracas, la capital venezolana.
Una de las regiones más afectadas es La Guaira, a unos 40 minutos de Caracas, donde es poco lo que quedó en pie. Allí se ubica el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, de donde circularon videos que retratan el terror que vivieron las personas durante los terremotos.
El Gobierno venezolano declaró a La Guaira zona de desastre.
La respuesta del mundo no se hizo esperar. Brigadistas de varios países ya están en la República Bolivariana brindando ayuda, dando soporte y tratando de hallar alguna luz de esperanza.
Venezuela llora, pero no lo hace sola.







