La cadena alemana Deutsche Welle (DW) destaca en su portal de noticias cómo Costa Rica mantiene en raya al COVID-19 y registra la menor tasa de mortalidad en América (0,81%).
El medio informa que el “logro costarricense estaría basado -entre otras cosas- en un sistema robusto de salud y en una población disciplinada”.
Para la DW es notable que después de dos meses de haberse detectado el primer caso (6 de marzo), el país aún no tenga contagio comunitario, que haya más recuperados que casos activos y que se consigan avances científicos en el estudio y tratamiento del virus.
“Costa Rica cuenta con un robusto y universal sistema de salud, según informes especializados. Esta universalidad garantiza que la gente tenga acceso gratuito a las pruebas del COVID-19, siempre y cuando cumplan con los parámetros establecidos para considerar a alguien como caso sospechoso”, detalla la cadena.
En el reporte informativo, enumera los recursos con los que cuenta el sistema de salud como hospitales, clínicas y Ebáis.
“Esta red permite dar un seguimiento diario personalizado a los pacientes de COVID-19 y también ha evitado que el país tenga transmisión comunitaria del virus, pues la totalidad de los casos cuentan con su nexo epidemiológico identificado”, indica la noticia.
El medio alemán, de gran prestigio internacional y financiado por el gobierno, detalló las medidas que ha tomado el Ministerio de Salud en el combate contra el coronavirus.
Además, cita al ministro de Salud, Daniel Salas, como una de las figuras más importantes en la atención de la emergencia.
También se menciona el esfuerzo de los científicos costarricenses desde las diversas instituciones para investigar el SARS-CoV-2 y desarrollar antídotos o descrifrar su composición.
“El Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica se especializa en el desarrollo de antivenenos de serpientes que exporta a diversos países en el mundo, y está aplicando esa técnica para crear un suero para tratar a pacientes graves de COVID-19. El suero se desarrollará con plasma donado por pacientes recuperados, pues el organismo de esas personas genera una inmunidad (resistencia) al virus.
“Por su parte, el estatal Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), consiguió por primera vez en la historia del país secuenciar el genoma de un virus humano: el del SARS COV-2, que causa el COVID-19. Este avance permitirá saber si el virus presenta mutaciones en el tiempo, generar información que puede ser útil para desarrollar vacunas, para conocer la dinámica y la diversidad de la población viral, las rutas de transmisión en el país, entre otros usos”, indica la nota.
Sin duda un motivo más para estar orgullosos.
