La operación de FUTV, un canal especializado en fútbol y que ofrece la transmisión de los partidos de siete clubes de primera división del país, se vio gravemente afectada por el brote de coronavirus.
El COVID-19 enfermó al zanate, porque lo dejó sin la materia prima más valiosa: el campeonato nacional, al suspenderse toda actividad el 17 de marzo anterior.
El arranque del nuevo producto, que está disponible en muchas cableras del país (Sky y TIGO no lo han incluido en su programación), que pintaba arrasador, enfrenta un parón cuyas consecuencias económicas son desconocidas hasta ahora.
¡Qué Torta! contactó al periodista Gabriel Vargas, miembro del staff de FUTV, para saber cómo enfrenta este reto la empresa. Él nos atendió amablemente la noche del jueves y manifestó que el viernes anterior coordinaría sobre quién nos daría una declaración al respecto, si él mismo u algún otro encargado.
Este medio volvió a contactar a Vargas, el viernes anterior, a través de un mensaje de WhatsApp, pero nos dejó en visto.
Lo cierto es que FUTV únicamente pudo transmitir cuatro jornadas del torneo desde que se lanzó al aire (fechas 12, 13, 14 y 15). Esto significa que solo produjeron 15 partidos.
La Unafut y la Fedefútbol decidieron suspender el campeonato el pasado 17 de marzo. Aunque FUTV no compartió cifras, ni siquiera atendió una sola consulta de este medio, el ingreso por pauta a partir de la jornada 16 quedó en el aire y podría decirse que la actividad en ese aspecto (la transmisión de partidos de fútbol nacional) está en cero, algo parecido a lo que pasa en el turismo nacional.
El lanzamiento del canal especializado generó mucha expectativa, a tal punto que algunas cableras le subieron la tarifa a sus clientes para incluirlo en la programación como Telecable, Cabletica y Claro TV (aumentaron ¢1.000 por el servicio).
FUTV debió cambiar de marcha en la programación, en especial los días que se acostumbra que haya juegos como los fines de semana y los miércoles. La compañía tiene los derechos de: Saprissa, Alajuelense, Herediano, Cartaginés, Pérez Zeledón, Limón FC y Municipal Grecia.
Ahora transmiten partidos añejos de la Selección Nacional, como los de Brasil 2014, entre otros.
Tigo Sports también sufre
La competencia de FUTV, Tigo Sports, también sufre por el COVID-19.
La situación es idéntica: no hay partido qué transmitir, mucho menos ingresos por pauta bajo ese concepto.
Tigo Sports tiene los derechos de cinco equipos de la primera división: Santos, Jicaral, San Carlos, La U Universitarios y Guadalupe FC.
Economía del fútbol nacional va de pique
El golpe económico del coronavirus genera una erosión en las finanzas de los clubes de primera y segunda división.
Hay algunas señales que indican que no es sostenible la actividad, mientras se mantenga el brote de COVID-19 en el país.
Por ejemplo, el 24 de marzo anterior, los dueños de los clubes y los jugadores llegaron a un acuerdo en el que los futbolistas y cuerpos técnicos recibirían el 100% del salario hasta el 15 de marzo.
Después de esa fecha, los equipos mantendrán el salario completo a quienes ganen ¢500.000 ($870) o menos por mes.
A quienes ganen más, el club pagará los ¢500.000, más la mitad del resto de su salario.
El acuerdo especifica que una vez que se reanude el campeonato, los jugadores recibirán el 75% de su salario si la reanudación es con público, y el 60% si la orden es jugar a puerta cerrada.
La Asociación de Jugadores Profesionales (Asojupro) explicó que para negociar este acuerdo se tomaron en cuenta la incertidumbre financiera que está provocando la pandemia, la necesidad de los jugadores de mantenerse en forma, la continuidad de los contratos, el respeto a los derechos laborales de los futbolistas, la necesidad de evitar males mayores y “el gesto solidario y humano que al final todos debemos tener en un momento como este”, reportó días atrás la agencia EFE.
Con respecto al fútbol femenino, Saprissa anunció que no tocará salarios, Herediano sí, mientras que Alajuelense lo analiza.
Para ver partidos hay que pagar
El fútbol nacional dejó de ser público desde el 29 de febrero anterior, cuando entró a la cancha FUTV, propietario de los cuatro equipos más grandes del país.
Quien no tenga servicio de televisión pagada no podrá ver los partidos de primera división.
Si tomamos en cuenta que en Costa Rica, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Hogares 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), 1,8 millones de personas no tienen acceso a televisión por cable y a eso se le suman 1,5 millones de usuarios de TIGO (empresa asegura ser líder del mercado con el 35%), podríamos estar hablando que en promedio 3,3 millones de usuarios no pueden ver los partidos de los equipos que ofrece FUTV (tiene un alcance de 1,9 millones de personas).
Al dato se le puede dar vuelta y si analizamos cuántas personas se quedarían sin ver un partido que transmita TIGO de alguno de sus equipos la cifra ascendería a 3,7 millones.







