No importaron las lágrimas ni el luto. La Uniffut decidió que el balón tiene que rodar, ignorando el dolor del equipo de Moravia tras el fallecimiento de su jugadora número 17, Tatiana Moya Valverde. Lo que más indigna es que el Deportivo Saprissa ya había dado el “sí” para reprogramar, entendiendo que hay cosas más importantes que un marcador.

La futbolista falleció el domingo 22 de febrero en horas de la madrugada, luego que su equipo disputara el sábado un partido de primera división ante Pococí, que finalizó 0 a 0.
Moya ingresó en el segundo tiempo, al minuto 45.
Moravia dio a conocer la situación este miércoles un comunicado.
“Extendemos un sincero agradecimiento al Deportivo Saprissa, rival correspondiente a la jornada de esta semana por su comprensión y disposición para atender una situación humana que claramente trascendía lo deportivo”, dice el comunicado.
Pero en el siguiente párrafo, el club moraviano da en el punto, incluso, lo remarca con negrita y de forma sutil, critica la postura de Uniffut.
“Sin embargo, no podemos dejar de señalar que la solicitud realizada por nuestra institución para reprogramar dicho encuentro, motivada por el duelo y el estado emocional de nuestras jugadoras, no encontró la misma sensibilidad por parte de Uniffut, cuya postura inicial fue mantener la jornada con normalidad, negando rotundamente nuestra solicitud”, añade el boletín.
Es decir, Moravia encontró respaldo del Saprissa para jugar en otra fecha, no obstante, es la Uniffut el ente que negó tal petición.
“El fútbol es importante pero nunca puede estar por encima del dolor humano”, cierra el comunicado.







