Abelardo de la Espriella asumió la presidencia de Colombia el 7 de agosto de 2026 con promesas de mano dura contra el crimen, y para cumplirlas tomará como modelo una de las medidas más exitosas y controvertidas del Nayib Bukele, presidente de El Salvador: megacárceles de máxima seguridad. La promesa del presidente es completar al menos 10 de estos centros penales durante sus cuatro años de mandato.
El primero podría estar listo en 2027. Se trata de la cárcel «Renacer», ubicada en el departamento de Magsalena, en el norte del país. La construcción inició en 2019, durante el gobierno de Iván Duque, y luego quedó paralizada por falta de fondos hasta que el nuevo mandatario ordenó al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) terminar lo antes posible la construcción que presenta un avance del 88%.
María Margarita Guerra, gobernadora del Magdalena, expresó “por más de seis años, la comunidad esperó la terminación del centro penitenciario. Hoy, gracias a la determinación del gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, este proyecto por fin será una realidad. No solo se estableció la fecha de apertura, sino que se aseguraron los recursos financieros necesarios para culminar la infraestructura”.

Este complejo se encuentra en una zona rural en el centro del departamento de Magdalena, a varios kilómetros del pueblo Sabanas de San Ángel. El terreno tiene una extensión de 22 hectáreas, el área de la construcción es de 60.000 metros cuadrados, tendrá espacio para 1.974 reclusos y ha requerido una inversión de $87 millones, el doble de lo que se previó al inicio debido a los atrasos provocados por la pandemia y la falta de interés del gobierno de Gustavo Petro.
Asociaciones de Derechos Humanos ya critican el proyecto: “no consideramos que esa sea una medida que permita solucionar la crisis en la medida en que esto ya ha sido una salida que hemos intentado en otros momentos. Desde el año 2000 intentamos esta salida generando más cupos penitenciarios, aumentando en un 40% la capacidad penitenciaria del país, y en 10 años se volvió un estado de hacinamiento», dijo la politóloga Angélica Beltrán, de Corporación Humanas.
La construcción de este centro penal se ideó para reducir el hacinamiento carcelario, pero el presidente De la Espriella quiere convertirlo en una cárcel de máxima seguridad para los presos catalogados como más peligrosos. Claramente está inspirado en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), que funciona en El Salvador desde 2022 y es parte integral del éxito de Nayib Bukele en su guerra contra las pandillas que azotaban el país.
En Costa Rica, la ola de violencia del narcotráfico también trajo apoyo a imponer mano dura a los reclusos. El 14 de enero de 2026 el entonces presidente Rodrigo Chaves puso la primera piedra de la prisión de máxima seguridad CACCO (Centro de Alta Contención de la Criminalidad Organizada), en un acto en el que estuvo acompañado por Nayib Bukele. Esta cárcel será inaugurada por la presidente Laura Fernández en octubre de 2026.