La Policía Penitenciaria retiró 187 televisores y 123 controles remotos de las celdas en las prisiones del país para cumplir con la orden que el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, dio a conocer el pasado miércoles 22 de julio como parte de una serie de medidas que forman parte de la nueva política penitenciaria de la administración de Laura Fernández.
El Ministerio de Justicia publicó que está llevando a cabo “una profunda intervención del sistema penitenciario nacional con la puesta en marcha de una nueva política de administración, orientada a recuperar plenamente la autoridad del Estado dentro de los centros penales mediante cuatro pilares fundamentales: orden, control, disciplina y cero tolerancia con la corrupción”.
En el paquete de medidas se establece: “El retiro inmediato de todos los televisores de las celdas de los privados de libertad en todos los centros penitenciarios”. Desde que Gabriel Aguilar asumió la cartera de Justicia, se están endureciendo las medidas de disciplina en los centros penitenciarios, en cuyas celdas se han encontrado desde drogas hasta consolas Play Station.
El ministro Aguilar también ordenó fin a situaciones escandalosas como casos de personas civiles que hacen visitas íntimas a más de un privado de libertad. “Es una barbaridad de como hay trabajadores sociales, a quienes les corresponde validar esto, certificar que haya un vínculo, una relación formal, permitan este tipo de cosas: que una persona civil hasta a cuatro privados de libertad hace visita íntima”.
Además, en el paquete de medidas se incluye:
- Retiro inmediato de todos los televisores de las celdas de los privados de libertad en todos los centros penitenciarios.
- Reubicación inmediata de quienes sean identificados como líderes de ámbitos.
- Rotación inmediata de todos los directores de los centros penales del país.
- Rotación y sustitución del personal penitenciario destacado en el ámbito de Máxima Seguridad del centro penitenciario La Reforma.
- Análisis conjunto con la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), de estilos de vida, posibles enriquecimientos injustificados y conductas sospechosas de funcionarios penitenciarios.
- Todo funcionario penitenciario detenido por introducir drogas, artículos ilícitos o colaborar con organizaciones criminales será recluido en el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco).
Aguilar declaró: “En las cárceles manda el Ministerio de Justicia. Nada más, punto”, e insistió que “no mandan los jueces de ejecución de la pena, no manda la Defensoría de los Habitantes, no mandan las bandas criminales ni los funcionarios corruptos. En las cárceles manda el Gobierno, manda el Poder Ejecutivo, le guste a quien le guste, y así será en adelante”.






