*Por José Eduardo Mora
Especial para ¡Qué Torta!
El sentimiento liguista es que, una vez más, a Andrés Carevic le siguen costando los partidos grandes y quedó demostrado en el último clásico, en el que perdió la posibilidad de hacerse con el primer lugar.
A la par, sin embargo, surgió un reclamo del mediocampista Mariano Torres de que la prensa no le da el crédito que Vladimir Quesada merece, esto a raíz de la ubicación de Fidel Escobar como volante de contención.
No es la primera vez que Torres reclama por Vladimir y está muy bien que defienda a su técnico, pero que no nos vengan a contar cuentos de hadas en pleno siglo XXI y está claro que el técnico morado no es Johan Cruyff y no ha inventado nada, no ha renovado nada, e hizo lo mínimo que debe hacer un entrenador: propiciar el mejor rendimiento de sus jugadores.
De modo que entre la bruma de Carevic, que incluyó a Edward Cedeño en ese mediocampo y el futbolista pasó sin ton ni son, y las luces de Vladimir, no estamos en presencia de dos entrenadores que vayan a revolucionar el fútbol nacional.
A veces hay arrogancia en los reclamos, siempre descalificando a la prensa, y ahí es cuando los colegas aludidos deben decir, un momentito, pongamos las cosas en su lugar.
El clásico del sábado 4 de noviembre del 2023 fue mediocre, por lo que no daba para lanzar campanas al vuelo, ni para salir a dar reinvidicaciones innecesarias, porque cuando se ha criticado a Vladimir Quesada es porque no ha estado a la altura, o ustedes me van decir, hoy, que el Real Estelí es mejor que Saprissa.
Carevic todavía deja dudas en las grandes jornadas, pero Vladimir no es Cruyff: ¿está más que claro, no?
Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FXD y EL JORNAL







