- Este miércoles 14 de octubre del 2026 se inauguró la megacárcel, con capacidad para 5.100 reos.
La megacárcel Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO), construida en tiempo récord y con capacidad para albergar a 5.100 reos, quedó lista en tiempo récord y se inauguró este miércoles 14 de octubre del 2026, para ponerle freno a los criminales más peligrosos del país.
La obra se adjudicó en noviembre del 2025, los trabajos para preparar el terreno arrancaron en enero del 2026 y en marzo comenzó a levantarse la estructura. Es decir, en cuestión de meses se construyó y se aperturó.
La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, y el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, junto a invitados especiales, dieron el banderazo de apertura.
El complejo cuenta con 31.048,18 metros cuadrados de construcción, distribuidos entre módulos de alojamiento, edificios administrativos, puestos de control y bodegas. Además, dispone de un terreno de 91.000 metros cuadrados.
“Esto no es simplemente una cárcel. Este es un monumento a la seguridad nacional. Es el símbolo de un Estado que decidió recuperar su autoridad”, dijo el ministro Aguilar.
Los 5.100 privados de libertad estarán distribuidos en cinco módulos (naves) de 1.020 personas cada uno.

Reos de alto nivel
Entre quienes serán trasladados a estas celdas destacan líderes y miembros de organizaciones criminales, cabecillas con capacidad para dirigir operaciones delictivas desde prisión e individuos que representen riesgos graves de violencia, intimidación o amenazas contra otros reclusos, funcionarios públicos o terceros.
También irán al CACCO quienes tengan redes de contactos, recursos y medios para continuar delinquiendo dentro o fuera de los centros penitenciarios, así como personas vinculadas con intentos de fuga, acciones para burlar los sistemas de seguridad y actividades relacionadas con armas, drogas, dispositivos de comunicación y otros artículos prohibidos.
Según informó Justicia, el ingreso de los reos dependerá de una evaluación de su peligrosidad y de los riesgos que representen.

“La idea es contener a la población penitenciaria de mayor riesgo, impedir la continuidad de actividades criminales desde prisión y garantizar el orden, la disciplina y el control del Estado”, detalló la institución.
Debido al perfil de los reos que estarán en el CACCO, la megacárcel contará con fuertes medidas de seguridad y y tecnología de punta, como sistemas de escaneo, cámaras de vigilancia, controles biométricos para verificar la identidad de las personas y sistemas para controlar los ingresos y las salidas.
Estos equipos permitirán reforzar la vigilancia, detectar situaciones de riesgo, evitar el ingreso de artículos prohibidos y proteger tanto a los funcionarios como a los privados de libertad.
Baja hacinamiento
Según el Ministerio de Justicia, cuando se ocupen todos los espacios del CACCO, el hacinamiento carcelario, que actualmente alcanza un 59%, bajará y el país pasará a tener una sobrepoblación del 15%. Esto representa una reducción de 44 puntos porcentuales.
“Aquí no mandan los narcotraficantes, los sicarios ni los cabecillas de las organizaciones criminales. Aquí manda el Estado costarricense”, afirmó Aguilar.
El traslado de privados de libertad comenzará a finales de octubre.
El CACCO, inspirado en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), impulsado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, representó una inversión de $33.155.897,12 (¢16.774 millones).